17 ene. 2017

Le parfum plus cher du monde

Lejos quedó la rigidez del siglo XIX cuando el glamour y la liberación inundaron las clases acomodadas de la sociedad, cual sorbo de champán llena nuestro paladar. El gusto por el arte y la arquitectura fascinaron al nuevo mundo occidental, que celebraba a ritmo de jazz su modernidad y estilo. Solo los despotismos humanos fueron capaces de frenar estos años de frenesí al hacer estallar la Gran Guerra, que supuso un paréntesis en casi todo el mundo artístico.

Jean Patou vs. Cocó Chanel
Al terminar la guerra, muchos de los modistos que habían abandonado sus labores reanudaron sus negocios. Uno de ellos fue Jean Patou, un arriesgado creador que supo crear prendas que simbolizaron un antes y un después para las mujeres de la postguerra. Aun así, no todo fue coser y cantar. Pisando fuerte llegaba Cocó Chanel para arrasar con todos. Extraño era que un diseñador no estuviese enfrentado al gigante de la moda femenina, y Patou no fue la excepción. Precisamente el enfrentamiento entre ambos hizo que un Patou derrotado dejase de lado la moda para centrarse en los perfumes.  
Anuncio del perfume Joy, de Jean Patou


1929 no fue un año de desgracias para todo el mundo, hubo quien supo sacarle partido al gran Crac del 29. Patou fue lo suficientemente inteligente como para crear “el perfume más caro del mundo” justo cuando gran parte de la población había perdido sus ahorros. El atrevimiento de Patou no se limitó solo a este perfume, sino que años antes fue el primero en crear un perfume para cada tipo de mujer: uno para las morenas pasionales, otro para las rubias y otro para las sensuales pelirrojas. Se podría pensar que Patou instigó la distinción llena de prejuicios que aún existe hoy en día entre las mujeres con colores de pelo diferente. Si Patou hubiese sido un contemporáneo de nuestra época, no nos extrañaría encontrar sus productos etiquetados como #SexyBlonde o #ProudToBeGinger.
Por Joel, Laia e Yvonne 
(el moreno, la rubia y la pelirroja).

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