21 mar 2013

La “moda” premamá y el orgullo de mujer


A medida que avanza mi embarazo retrocede la cantidad de ropa de mi vestuario que puedo ponerme. Las prendas que me caben se reducen y vestirme a diario supone un ejercicio de estilismo interesante, un desafío. Esto me lleva a dos grandes cuestiones fundamentales.

La primera se refiere a la cantidad (en según que casos y personas podríamos decir “industrial”) de ropa que acumulamos por el temor a repetir modelito o a aburrirnos. Desde que mi tripa crece y mi cuerpo muta a su antojo cuál púber inocente, estoy obligada a llevar prácticamente los mismos vestidos a diario. Esto me ha llevado a indagar en el armario y desempolvar ropa que en algún momento fue descartada por grande o pasada de moda y que ahora recupero a brazos abiertos. Un cinturón por ahí, una superposición por allá et voilà un estilismo hecho. Me pregunto si la falta de imaginación y la pereza (la publicidad de las marcas se sobreentiende) son las responsables de que nos veamos abocadas a comprar ropa nueva a cada temporada, desatendiendo la que ya tenemos.

Sé que llegará un punto en que mi cuerpo habrá mutado demasiado para mi ropa actual (y para la que le robo a mi marido) y me veré obligada a vestir ropa premamá. El simple concepto ya suena poco atractivo pero cuando una empieza a indagar, la realidad supera la ficción: el panorama es del todo desalentador. Y esto me lleva a la segunda cuestión fundamental: la moda premamá vive en un espacio-tiempo paralelo al del resto del mundo de la moda. Este tipo de ropa es francamente desconcertante, en la mayoría de los casos es aniñada y ñoña como si el embarazo tuviera que cargar de cursilería a las mujeres. Parece que las tendencias en moda no afectan a esta ropa que parece la misma desde hace décadas. Las grandes marcas de distribución que tienen una línea premamá suelen ocultarla como si fuese la hermana fea, relegándola a un corner sombrío de sus puntos de venta tanto físicos como  virtuales. Por el contrario, las marcas cuyo concepto de negocio se basa en la moda premamá se muestran orgullosas de ello, exaltando y mostrando a las futuras madres como seres embobados, extremadamente femeninos, híper clásicos y otros adjetivos de dudosa reputación. ¿Por qué pretenden meter a todas las mujeres embarazadas en el mismo saco? Mujeres hay de todos los tipos, personalidades, edades, gustos y formas y las embarazadas no son una excepción. El hecho de ser una gestante es algo circunstancial, no nos hace ser diferentes al resto de mujeres, tenemos nuestra identidad propia e individual y queremos mantenerla también durante estos 9 meses.

Ahora entiendo porqué las celebrities que en algún momento han querido dar a conocer al mundo su embarazo lo han hecho posando desnudas. A parte de las indecentes cantidades de dinero que han recibido a cambio de hacerlo creo que también hay algo de orgullo de mujer. Probablemente es la única forma de mostrar la sensualidad, belleza y desafío que conlleva un embarazo. Si me veis pasearme desnuda con una tripa enorme, por favor, no me lo tengáis en cuenta. No es provocación, es orgullo identitario.

Por Txell Hernández Gil.

17 mar 2013

High fashion, low cost


La diseñadora Diane Von Fustenberg ha realizado una colaboración con la marca de moda de baño y deportiva Roxy.
La edición limitada DVF loves Roxy consta de 14 piezas que incluyen trajes de baño, bikinis, shorts, etc. A través de esta colaboración, la diseñadora ha querido transmitir su amor por la cultura de playa, la naturaleza así como el espíritu activo y pionero de Roxy.
Ambas marcas comparten valores comunes como su apoyo a mujeres emprendedoras, su defensa por la belleza natural y la confianza. Roxy y DVF quieren animar a las mujeres a “seguir su corazón y a ir a por todas y subirse a la ola”.
 
Desde sus inicios, Roxy ha comunicado de una manera muy coherente sus valores siendo una marca que se ha construido sobre la base de la cultura del surf incentivando a mujeres y niñas a mantenerse activas y a tener seguridad tanto fuera como dentro del agua.
Este tipo de colaboraciones entre marcas low cost con otras más aspiracionales, permiten que estas últimas se den a conocer a un público más amplio y que se perciban más accesibles. Por su parte, la marca más comercial gana prestigio al ser asociada con un diseñador o marca de lujo.
De hecho, estas colaboraciones llevan realizándose desde hace años por las marcas de moda.  Y lo que en un inicio sorprendió e incluso escandalizó a los más puritanos, se ha convertido en una práctica muy extendida y muy esperada entre los interesados por la moda ya que es un modo de democratizarla y permitir que todo el mundo pueda acceder a tener prendas de estas marcas de lujo.
Una de las marcas pioneras en realizar estas prácticas fue H&M, que realizó su primera colección cápsula con Karl Lagerfeld en el 2004. Desde entonces, la realización de líneas limitadas ha sido una constante con diseñadores como Stella McCartney (2005), Viktor & Rolf (2006), Roberto Cavalli (2007), Commes des Garçons (2008), Matthew Williamson (2009) hasta la última de este pasado año con Maison Martin Margiela (2012).
En el mundo del deporte, la colaboración de Roxy con DVF tampoco es la primera que vemos. Marc Jacobs  yacolaboró con Vans, Alexander Mcqueen con Puma e incluso Stella McCartney con Adidas.

Opino que como estas colecciones cápsula ya abundan últimamente, no consiguen la notoriedad que en su día tuvieron las primeras colaboraciones. Además, al poner al alcance de todo el mundo estos diseños, pierden la exclusividad intrínseca con la que cuentan las marcas de lujo. Es justo esa inaccesibilidad para la mayoría lo que hace que estas marcas sean deseables. Sin embargo, estas colaboraciones son efectivas estrategias de marketing que consiguen abrir estas marcas  a un público más amplio.
Esther Mestre


15 mar 2013

The Show must go on


Nos situamos en la Francia del siglo XIX donde aparecieron las primeras pasarelas, su padre Charles Frederick Worth. Se dieron a conocer en los “salones de alta costura”, donde se realizaban eventos en los cuales un grupo de clientas podían visualizar las tendencias del momento.
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Publicación en la Revista Life.
No eran pasarelas como las que hoy en día nos tienen acostumbrados los diseñadores de medio mundo, eran eventos de reducido publico en el cual ni fotógrafos asistían hasta pasados 40 años después, cuando Paul Poiret organizo un desfile especialmente para la prensa.
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Desfile de Paul Poiret.
Esta tendencia caló muy hondo en Estados Unidos a principios del siglo XX ellos siempre tuvieron a los franceses como referencia, donde se empezaron a crear mayores eventos, con toques más extravagantes que los del otro lado del ‘charco’. Además coincidiendo con la segunda guerra mundial era una manera de ocupar ese tiempo en el cual no se podía viajar a Francia.
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Publicación en la Revista Life.
A raíz de este boom, todas las tiendas organizaban sus propios desfiles hasta producirse un pequeño caos, al cual se le pondrá punto final cuando Eleanor Lambert  decidió organizar una Semana Editorial donde los diseñadores mostraran sus colecciones, una vez termino la Segunda Guerra Mundial y se podía volver a viajar, esablecio un recorrido por el mundo para mostrar las colecciones (New York, Londres, Milan y Paris), es decir, la ‘Fashion Week’
Estas han pasado por varios momentos que han marcado la historia de esta a lo largo de los años, los noventa estuvieron marcados por las Top Models Internacionales.
Las Top de los noventa.
Una época en la que era primordial la percha y no tanto ‘lo que mostraba dicha percha’. Nombres como Cindy Crawford, Linda Evangelista, Naomi Campbell, Elle Macpherson… siguen sonando a día de hoy en el mundo de la moda, marcaron una era y siguen haciéndolo protagonizando muchas portadas de las mejores revistas de moda.
Portada de Vogue con las Tops de los 90.
El show llego el siglo XX de la mano de los grandes diseñadores como Jhon Galiano, Karl Lagerfeld,… que abrieron la puerta al espectáculo, a lo inesperado y transgresor, al impacto del espectador por encima de las top models que desfilaran, que pasaron a un segundo plano. La importancia de la puesta en escena de lo increíble y extravagante. Ese era el momento de mayor auge de los fashion show y del quién da más en mayúsculas.
Desfile Jhon Galiano.


Desfile Jhon Galiano

Desfile Karl Lagerfeld

Esto cayó en decadencia con el paso del tiempo, hoy en día probablemente por las circunstancias del momento, crisis económica en gran parte del mundo y la concienciación social de la humanidad esto ha cambiado en gran medida, los performance que nos tenían acostumbrados las grandes marcas han perdido potencia, dando así importancia de la prenda en sí que vuelve a su esencia, a ser el principal foco de atención, donde recaen todas las miradas.

PFW

PFW
La formula inicial de las fashion week vuelven a deslumbrar en Paris, Londres, Milán y New York en las semanas de la moda sin tampoco perder su identidad de espectáculo pero delimitando bien la línea de lo exagerado y lo imprescindible para un evento de dicha categoría, dicho esto…¡The show must go on!



Romina Esteve Torres.

13 mar 2013

Anna Wintour: el Diablo o Dios de la moda


Catalina Cabrera 

Toda joven amante de la moda vio la película The devil wears Prada y soñó con tener el trabajo de Andy Sachs (Anne Hathaway), aunque la contraparte fuese lidiar con una jefa como Miranda Priestly (Meryl Streep). Lauren Weisberger lo consiguió y a partir de esa experiencia escribió la exitosa novela que más tarde llegó al cine con la dirección de Rob Marshall.

La escritora Lauren Weisberger

Los personajes principales Miranda Priestly y Andy Sachs


Weisberger fue asistente de Anna Wintour, editora jefe de la edición norteamericana de Vogue desde 1988. Quien con su particular estilo ha llegado a convertirse en un ícono de la moda, inconfundible es su corte de pelo milimétrico y sus grandes gafas oscuras en todo momento. 


Se le conoce en la industria como “Nuclear Wintour  por su personalidad fría y su estricta forma de trabajar. Además, ha sido aclamada su capacidad para captar tendencias de moda y jóvenes promesas del diseño, entregándoles su incondicional apoyo. Al mismo tiempo, con esa misma influencia ha logrado destrozar la carrera de otros personajes. 

Su look: melena perfecta y gafas

Wintour transmite frialdad


El documental The September Issue muestra el trabajo de Anna Wintour y su equipo durante el proceso de creación del ejemplar de septiembre de 2007. Con 840 páginas (727 de anuncios) y casi 2,5 kg de peso se convirtió en la edición más grande de la cabecera americana hasta ese entonces (la publicación del mismo mes en 2012 tuvo 916 páginas). La producción audiovisual fue dirigida por R.J. Cutler, se estrenó el 28 de agosto de 2009 y fue premiada en el Festival Independiente de Sundance.

Documental que muestra el trabajo dentro de Vogue USA
 

En la cinta se logra ver el perfil elitista de Wintour y se puede entender, en cierta medida, la presión que tiene la editora al dirigir una de las revistas más importantes del mundo. Asimismo, se dice que el documental intentó restaurar la fama perdida por la fashionista en la película, donde fue retratada como una jefa déspota y tirana.


Tanto es su poder que una de sus colaboradoras cita en el documental que “Vogue es la revista de Anna y que ella la firma”. De hecho, fue la primera en llevar a celebridades a las portadas de las cabeceras de moda, decisión muy criticada pero sobre todo imitada. 


“A la gente le asusta la moda, a algunos les hace sentirse inseguros y por eso la odian” afirma Wintour. Ella defiende la industria y desacredita a aquellos que califican a dicho mundo como frívolo y superficial. “Llevar un vestido de Carolina Herrera en lugar de ropa comprada en centros comerciales no significa que eres un idiota”, afirma.


Finalmente, la edición de septiembre fue leída por diez millones de personas y movió 300 millones de dólares en la industria. Ésta presentó la temporada de otoño, llevando a Sienna Miller en su portada. En la actualidad, aún se vende por internet: 395 dólares una nueva y 170 dólares una usada. 

Portada edición de septiembre 2007


Para saber el contenido de la revista les recomiendo ver The September Issue, un documental absolutamente aclarador de cómo funcionan las cabeceras de moda. Sin embargo, la ganadora con esta producción audiovisual no fue Anna Wintour, sino Grace Coddington, directora creativa de Vogue USA de quien les hablaré próximamente…  

La dupla: Grace Coddington y Anna Wintour

12 mar 2013

Ain't Saint Laurent without Yves

El pasado lunes 4 de marzo, Hedi Slimane presentó su segunda colección de mujer para Saint Laurent en el Grand Palais de París. En esta ocasión Hedi desde luego no ha pasado desapercibido, y no ha olvidado como sorprender al mundo de la moda, pero desde luego que esta vez diría que no para muy bien.


Su colección debut el pasado mes de octubre tenia espíritu Yves Saint Laurent, las prendas estaban inspiradas en el look bohemio chic californiano, vestidos largos, sombreros de ala alta, caftanes, una elegancia más sutil,  pero sin olvidar ese rock impregnado por Hedi en todas ellas. Se trataba de su nuevo enfoque dentro de Saint Laurent y porque no, muchos de nosotros le dimos apoyo y pensamos que daría un aire fresco a la firma. Pero al llegar su segunda colección, todo fue caótico y sobretodo sorprendente. 
El desfile causó asombro entre los presentes, la mirada de esta segunda colección se fijó en Kurt Kubain, Courtney Love y el movimiento grunge. 
Tras un bombardeo sonoro, apareció la primera modelo con mala cara luciendo un vestido negro con destellos dorados, y chaqueta de franela. 
Nuevamente el rock fue tomando lugar entre todas las prendas, cuero negro en minifaldas, pantalones pitillo desgarrados, chupas... camisas de cuadros oversize, vestidos florales, medias de rejilla y botas de motorista. Hubo muchos de los asistentes, que se preguntaron si estaban en el desfile de Saint Laurent o viendo la nueva colección de Topshop.


A medida que iba transcurriendo el desfile, las redes sociales tomaron el poder, y los insultos, y las criticas corrían sin cesar. Sin duda, Slimane logró captar todas las atenciones en los medios de comunicación con su segunda colección. 
Hedi Slimane ha conseguido en una sola colección desmerecer el concepto que todos tenemos de Saint Laurent. Yves Saint Laurent fue uno de los grandes en la historia de la moda.Ya lo dicen, al final solo se valora y se echa de menos a los grandes cuando estos ya no están. Y para que quede constancia de ello, aquí os muestro una selección de lo que es para mí Saint Laurent, y sobre todo para que no quede en el olvido de nadie.



























A pesar de ser el genio al frente de un imperio de la moda que influenció durante más de 50 años, muy pocos conocen la vida de Yves Saint Laurent.
Aquí os dejo el trailer de L'amour fou:


L'amour fou está basada en la vida de Yves y Pierre Bergé, el hombre que compartió cuatro décadas con él,  y donde nos cuenta una historia extravagante de su relación personal. L'amour fou está enmarcada durante el año 2009,  y es un extraordinario documental que nos enseña la mirada sin precedentes del mítico Yves Saint Laurent, sinónimo de elegancia, decadencia y pasión.

Y finalizaré al igual, que he empezado:


"Ain't Saint Laurent without Yves"



Por Gina Castellón Ordas

3 mar 2013

Opening Ceremony

«La moda no es algo que existe solo en los vestidos. Está en el cielo, en la calle, tiene que ver con las ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo». Coco Chanel

Entrar en una de las tiendas de Opening Ceremony (OC) significa entrar de lleno en el universo creativo, personal, original e inclasificable de las dos mentes inquietas que hay tras él: Carol Lim y Humberto Leon. Ambos se conocieron en la universidad y en 2002, después de haber trabajado en la industria de la moda para grandes marcas, decidieron embarcarse en su proyecto personal: Opening Ceremony. Todo empezó con una tienda en una tranquila calle del SoHo neoyorquino, vendiendo todo lo que les gustaba, desde ropa de diseñadores amigos a revistas de tendencias y arte, stickers japoneses, zapatillas de deporte, complementos variopintos y piezas vintage




Esa primera tienda era más que una simple tienda, era (y es) lo que conocemos como una concept store: productos de todo tipo y de una amplia gama de precios conviviendo juntos en un espacio singular y cambiante. El espacio acoge exposiciones, presentaciones y fiestas absolutamente dispares, desde sesiones de karaoke a torneos de ping pong pasando por firmas de libros y conciertos. La tienda del SoHo enseguida se encumbró como un punto de encuentro de modernos y fashionistas gracias, en parte, a la repercusión que recibió de los famosos amigos de la familia OC: Chloë Sevigny, Spike Jonze o Terence Koh con quienes no cesan de estrechar lazos con colaboraciones artístico-creativas de todo tipo. El sello OC a día de hoy está presente no sólo en Nueva York (donde tienen tres tiendas) sino también en Londres (donde abrieron tienda coincidiendo con la celebración de los JJOO), Los Angeles y Tokyo. Asimismo cuentan con un rico y activo blog, una webshop, un canal de TV e incluso una revista anual.

El buen ojo para las tendencias y para seleccionar los mejores talentos emergentes ha hecho que Lim y Leon apoyaran en sus inicios a marcas que a día de hoy son ampliamente reconocidas como Proenza Schoulder y Rodarte. Un buen ojo y talento que les ha llevado, desde hace un par de temporadas, a convertirse en los directores creativos de Kenzo. La imprenta del duo está revolucionando la marca no sólo en lo que a diseños se refiere, sino también a la forma de presentarlos ya sea con espectaculares desfiles repletos de juegos de luces, música y video-arte o a atractivas campañas publicitarias. Sin duda, la elección de los fundadores de OC está devolviendo la modernidad y vanguardia perdidas a la marca fundada por Kenzo Takada en el París de principios de los 70. 




Txell Hernández Gil

1 mar 2013

La pasarela de Hollywood

24 de febrero de 2013, llega la noche de los Oscars en Los Ángeles. Y con ello, la famosísima alfombra roja, un momento esperado por millones de cinéfilos, periodistas y amantes de la moda (diseñadores incluidos, por supuesto).

Los primeros restan impacientes por ser el precedente de la gran gala que rinde homenaje al séptimo arte; los segundos se mantienen atentos al mínimo detalle sobre lo que dicen, o dejan de decir, y hacer los famosos, ¡todo puede ser objeto de noticia! Los terceros, por último, disfrutan de este desfile, al que lo único que le falta para realmente serlo es el propio nombre.

Aunque todas las famosas tienen la opción de lucir espectaculares, siempre hay algunas que destacan por su elegancia y por saber sacarse el mejor partido. En esta edición número 85 de los premios cinematográficos por excelencia, entre las mujeres que más brillaron encontramos a:

1. Halle Berry, con un atrevido Valentino
La que fuera ganadora del Oscar a mejor actriz en 2011 lució este vestido, completamente ceñido al cuerpo y con un escote pronunciado. El modelo era tan llamativo por sí solo, que apenas tuvo que hacer uso de complementos para crear el look final. El negro y los tonos dorados y plateados del vestido le daban un toque de elegancia.


2. Jennifer Lawrence, la princesa de Dior Alta Costura
La joven actriz desfiló por la alfombra con este espectacular vestido palabra de honor, ajustado hasta la cadera, con la parte inferior muy voluminosa y con algo de cola. De un blanco roto y estampado, el modelo desprendía inocencia y a la vez dotaba de glamour a su portadora.


3. Naomi Watts, una sirena de la mano de Armand Basi
Fueron dos, principalmente, las características que hicieron que, gracias a su vestido, Naomi Watts derrochara elegancia en esta celebración de los Oscars. La primera, las múltiples lentejuelas que cubrían el modelo y que lo hacían brillar constantemente bajo los innumerables flashes; la segunda, el original corte del escote, que cubría únicamente un hombro y dejaba el otro completamente libre. 


Cada año son cientos los diseños que pueden verse en esta pasarela extraoficial de la moda, en donde ellos y ellas lucen espléndidos para impresionarnos. Pero, ¿hasta qué punto puede impactar un diseñador al público con esto? ¿Cambiará el usuario sus hábitos de consumo tras ver el espectacular vestido de Dior en Jennifer Lawrence? 

Siendo esto último algo difícil, lo que no podemos negar es que la alfombra roja es una gran oportunidad para que jóvenes y grandes diseñadores den a conocer su estilo o reafirmen sus creaciones, respectivamente. Y qué mejor modo que hacerlo a través de celebridades. Agradezcamos a la industria cinematográfica por esta gran aportación -aunque indirecta- al mundo de la moda. ¡Y a esperar más y mejor para la siguiente edición!

Diana N.A.