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12 feb 2017

Reggaetón ton ton sin estilo lo lo


Era una de esas mañanas de cielo azul. Azul de agosto, azul de calor. Y las olas rompían ferozmente, queriendo desafiar a la calma del pueblo costero.  Pero entre unos patos, la virgen y una tank shirt negra, surgía la esperada musa. Esa musa latina de shorts y  de sandalias romanas, que se ríe a cada niño que se le cruza pedaleando y que jamás teme a una neumonía. Sí, esa misma. Y ahí estaba ella, mirando las olas con una alegría arrebatadora y desafiante, como una verdadera heredera de la belleza y del amor de Venus, pero con un toque muy carnal, de puro sexo, por supuesto. Y cuando nadie lo esperara, la musa dejó a su ropa tendida y se fue a una fiesta de hip hop en medio de la calle. A una fiesta de hip hop, a una partida de domino… La musa, que es tan solo la Miss Universo 2006, dominaba el baile, el juego, la sensualidad. La musa, tal como Luis Fonsi y Dandy Yakee, viajaba entre espacios apocalípticos e estilos de una forma absolutamente casual. En Despacito videoclip todo se les permite. Todo menos la coherencia de estilo y de buen gusto. Eso jamás. Eso sería malicia sin delicadeza. ¿O no?
Videoclip Despacito : https://www.youtube.com/watch?v=kJQP7kiw5Fk


A Maluma, Nicky Jam, J. Balvin y todos los que se siguen en listado de las mejores canciones de Reggaetón en Youtube (a todos, porque quien tiene el micrófono en este género no viste faldas o vestidos), a todos quiero decirles que ya es hora de tener un poco de estilo propio y bien definido para lucirlo en los videoclips. El reggaetón es ese estilo musical que en teoría a nadie le gusta, pero que todos lo sabemos y queremos bailar. El reggaetón es como esa mirada indiscreta de quien nos gusta y seguimos diciendo a nuestra amiga que pasamos de toda la situación. No pasamos, no. Y a lo mejor, no queremos y no podemos pasar de ella. Y del reggaetón tampoco: en el coche, en el supermercado, en el metro, el en baño o en la panadería, es lo que escuchas y lo que escucharás. Y yo no tengo claro si esto es chantaje, si es un safari sin contrato o si yo borré casete y mientras no me enteraba de lo que pasaba, me escapé en mi bicicleta. 

“Acércate a mi pantalón, dale” es a lo J. Balvin en “Ginza” nos invita. La verdad es que toda su estética, principalmente de su querido pantalón, presupone de un imaginario japonés, algo entre un Yohji Yamamoto y un Rick Owens “in the house”. Y ese pantalón no es barato. Queridos lectores, ¡no es barato! En contraposición existe el estilo del elemento femenino, lo que sería un perfecto desfile de Philipp Plein. Una mezcla tan conceptual que resulta tan rara como atractiva. Y una vez más no importa la irracionalidad de la narrativa en el videoclip. Estilo, ¿a dónde te fuiste?

Maluma es un camaleón. Se viste como si fuera una rockstar, se viste como si fuera un estudiante de bachillerato. Un día una cazadora de cuero, otro día una bomber. Él consigue ser tan obrero como intelectual. Y de una manera u otra, la bandana siempre pega con sus outfits. Siempre, siempre, no… Que salir a la calle como si estuviéramos en medio de Coachella sería como si Shakira sacara a la calle un cerdo. Ah perdón, no, eso no, que ella lo hizo en su último videoclip. Por otras palabras, la frecuencia puede resultar absurda, o sea, la adaptación al contexto tiene siempre una capital importancia. Pero a lo mejor tenemos a Maluma como un visionario del movimiento #tiedtogether, ese reciente movimiento idealizado por The Business of Fashion que pretende alertar e estimular sentimientos de solidaridad y unidad dentro y fuera de la industria, mientras vivimos en plena crisis de valores políticos. (Trump, esto no es una indirecta. Twittea lo que quieras.) Estilo, ¿a dónde te fuiste?


La modelo Gigi Hadid en el desfile de Tommy Hilfiger S/S 2017 el 8 de febrero 2017 en Venice, California.
Me arriesgo a decir que si uno viera el videoclip de “Reggaetón lento” de CNCO o el “Traicionera” de Sebastián Yatra sin sonido juraría que estaría mirando a alguien cantando pop. Como mucho Rock, pero jamás un ritmo latino. Los peinados “demodé” de todo el grupo nos confunde como telespectadores y la boys band queda perdida en el espacio, sin cualquier pedigrí. Los diferentes tonos de denim, es mismo rollo que todos llevan, nos hace bostezar a los tres segundos. Y si nos quedamos dormidos, no pasa nada, la trama es la misma que “Baby, baby” de Justin Bieber.  Estilo, ¿a dónde te fuiste?


Y si “primero pensamos lento y después salvaje”, yo aquí estoy para aplaudir el final de la ausencia de estilo en los cantantes y videoclips de reggaetón. Obtener identidad propia debería ser un objetivo. Porque si la coherencia es la clave y la simple copia suena tan barata como rara, asegúrate de que, aunque compres Cartier, no significa que sabes de elegancia. Eso se obtiene solo y exclusivamente D-E-S-P-A-C-I-T-O.


Mariana Viseu

30 dic 2016

The most overrated night of the year




|Claudia Schiffer por Richard Avedon para Versace en 1994|
Dorados. Dorados. Dorados aquí, dorados allá. Y más dorados. Y un poquitín más… y más… y más. Con todas las exuberancias, con todos los brillos. Como si fuera el interior de la Catedral de Sevilla, pero no nos equivoquemos, esto es un Zara en diciembre. Y no importa donde estés en el globo terráqueo, esto es lo que verás en todos los escaparates, en todos los maniquís o en todos los probadores. Excesos sin elegancia, excesos sin glamour. Excesos en mayúsculas. ¿O deberíamos decir en neón?
El colmo de todo el outfit que se quiere parecer Versace o Cavalli es que transpira de un aire barato nada idílico, demasiado vulgar. Y todo resulta en una metáfora perfecta: ¿por qué iríamos de Hillary Clinton en Noche Vieja, cuando podemos ser Melania Trump?
Por eso, mientras mis manos se acercaban a las lentejuelas más centellantes y mi corazón latía a cada segundo más descontroladamente como si se tratara de mi primera pasión teenager, me frené en mi futura compra: “ya me han invitado a algo? ¿Dónde iré yo tan estatuilla de Oscar?”. La verdad es que no sé porque yo reflexionaba, ya que todos a mi alrededor compraban casi sin aliento, como si el año nuevo que está a punto de llegar fuera el año. Repito, el año- articulo definido e insuperable a nivel de comparaciones. “No, me niego… No compraré nada que grite en un silencio de una mirada ‘fake happiness’”.
En primer lugar, hay que valorar la madurez que existe cuando vas contracorriente y lo has pre proyectado en tu miente. La tentación sigue ahí, a la vuelta de la esquina, pero tú, como persona independiente, lo has rechazado. No eres un ángel de Victoria’s Secret y lo sabes, el sexy que te intentan vender en todos los crop tops ya queda demasiado 2015 y para falsa noción de estilo ya nos sobran las chicas rollo Sutton Barcelona. Pero lo que no entiendo es que el tan adorado “sportswear” no se suba de una vez por todas al pódium y nos permita comer las uvas casi en pijama. O no, a lo mejor no… Que los tacones siempre tienen su punto cool… ¿Pero me puedo poner la gorra de béisbol Balenciaga y los tacones? ¿Os parece urban chic? ¿O seguimos con lo de casual chic que nadie lo pilla?
|Balenciaga S/S 2017|

En el ritmo de “sin miedo al lujo” me doy cuenta que esto se trata de un glam 3.0: los brillos quedan bien en las redes: “lo petará seguro en Instagram” ecua en mi miente. (Emoticono de la botella de champagne).  De repente entiendo que esto puede ser un recuerdo revisitado del color imperial de las dinastías Ming y Quing en China. El amarillo era símbolo de riqueza y sabiduría. Era exclusividad. Era prosperidad. Y claro, si lo prohibieron a la plebe durante siglos, ¿por qué no abusar de ello como si esto fuera un after de la movida madrileña? Por cierto, dudo que los mejores hayan sido en un fin de año… ¿Pero de qué me sirve tanto escepticismo? Después del fin de Brangelina yo de verdad que me lo creo todo. ¡Todo!
Para recibir al año nuevo, no hay nada mejor que la sensual conclusión de que 2017 deberá ser el año de nuestras resoluciones de estilo. El negro puede ser candente, tu ombligo puede salir de fiesta dentro de los pantalones y tus cejas no son las de Kortajarena. ¡Qué la fiesta recupere la elegancia setentera que tuvo un día, qué la creatividad renazca y qué todos lo disfrutemos sin cualquier miedo de romper la cremallera!¡Ese es mi brindis para 2017!
|2016 | El fin de Brangelina|



Mariana Viseu