Están absolutamente en todos lados, pocos son los que no lo
han visto en algún lugar, ya sea de la mano de un amigo o de un turista en la
calle. El selfie-stick es el auxilio mágico que convierte a un selfie
tradicional en una foto más elaborada y, seguramente, más premiada en nuestras
redes sociales –que como todos debemos reconocer es justo en donde esperamos,
con ansia, publicar-. 2013 fue el año del selfie y 2014 del palo extensible. Y
es que es la prolongación de la cámara y de las autofotos, pues te da una
perspectiva perfecta de la panorámica y de los ángulos completos y te ayuda en
muchos casos a retratar, sin necesidad del autodisparador, a un gran grupo de
personas.
