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30 dic 2016

Las Novias Millennial dicen "Sí Quiero" al 2017

Los invitados. Los anillos. Las fotos. Las flores. El lugar para la ceremonia. El restaurante. La tarta. Los muñecos de la tarta. ¿Falta algo? Ah. sí.¡El vestido de novia! 

De absoluta importancia en la lista de “preparativos para la boda”, y que no podemos negar que ha ganado en variables con la nueva generación de futuras esposas. Una generación, que muchos han etiquetado como "novias millennial", que si algo tienen de diferente es la forma de entender las bodas. Al contrario que sus antecesoras, las novias de hoy no priorizan – o al menos un porcentaje menor- gastarse la mitad de su presupuesto en un vestido de organza blanca. ¿Qué no se ha escrito sobre tendencias de boda? ¿Se mantendrán las tendencias del 2016? Sin duda, las novias de la generación de Dree Hemingway o Taylor Swift, se fijan en las tendencias sin ser víctimas de la moda ni del negocio bridal. Y es que, cuando la moda -en cualquiera de sus facetas- empieza a morir de éxito llega el momento de reinventarla. Y el sector nupcial no es ajeno a este fenómeno. Así que lo mejor que podemos hacer para decir “sí quiero” al 2017, es tener claro cuál es la tendencia que no hay que seguir.

No obstante, entre todas las características comunes de las novias hay una que destaca por encima de todo: ser una novia diferente en un día especial. Y esto, aunque sigan pasando los años, no entiende de modas. Las novias de 2017 comparten dos tendencias: melenas efortless vs recogidos elaborados con trenzas. Han estado muy presentes en los desfiles de Christian Dior y Valentino, en coletas o moños. Para las amantes del velo, decir que los tocados han llegado para hacer relevo, y que ya veíamos en la colección primavera 2017 de Carolina Herrera como se mantenían con cierta nostalgia. 

Cuando una novia decide casarse, lo primero que le viene a la cabeza es el vestido de novia; muchas llevan desde niñas pensando como iba a ser o por el contrario se dejan llevar por las tendencias. Pues bien, algo que define a la perfección a las novias millennial es: reciclar su vestido de novia. Si eres de las que se escandaliza con la idea, ya son muchas las firmas que se han sumado a dar una segunda vida a un vestido que en la mayoría de las ocasiones, pasará el resto de sus días en una funda guardado en el altillo. Naeem Khan o Jenny Packham son  algunos de los diseñadores que han dado inicio a lo que para muchas es un "reto". Si no te convence la idea, puedes apostar por los “vestidos joya”, en blanco roto y los tonos marfil que se combinan con tul, transparencias en trajes de dos piezas o tonos pastel, que podrás llevar en tus mejores fiestas. Y otro elemento clave son los zapatos; el calzado plano e informal gana protagonismo, porque según estudios las mujeres soportamos los tacones una hora, seis minutos y 48 segundos. ¿Acaso quieres tener un dolor de pies horrible el día más importante de tu vida? Déjate inspirar por los desfiles de Dior y camina, baila y disfruta con estilo y comodidad.

Jenny Pakham Primavera-Verano 2017 (NY Bridal Week)

Y por último las flores. Ramos que abrazan lo natural, que bailan con los peinados efortless. Hortensias blancas o jazmín salvaje son los favoritos en los ramos de las novias millennial.

Adriana Blanco. 

29 nov 2014

Cuando el arte y la moda de unen: Frida Kahlo y la simbología del guardarropa




Con solo echar un vistazo en sus pinturas surrealistas, queda claro que Frida Kahlo tenía muy poco en común con las mujeres de su tiempo: una enorme personalidad creativa en un cuerpo débil y arruinado por los casos de la vida. Pero, mirando sus fotografías, nos enfrentamos a un personaje único y femenino, con un gusto estético muy original y distinto por los cánones de su época.


Frida Kahlo nace en 1907 en Ciudad de México, y, tras una vida de sufrimiento físico y emocional, supo hacer del dolor su inspiración para crear.  Fue excelente pintora y poeta, viajó por todo el mundo, convirtiéndose en un icono que nos sigue inspirando en estos días.


Gran amante de la moda, Frida conservará durante toda su vida un gusto único y poco convencional, dejándose seducir por las colecciones de las grandes firmas pero siempre personalizando y concibiendo para sí misma un estilo eclético y peculiar. 
 
Su imponente colección de prendas y joyas (más de mil piezas), hechas con una especial atención a los detalles y una calidad impecable, tras haber sido guardada en secreto por cincuenta años, está actualmente expuesta en el museo La Casa Azul, antigua residencia del artista y del amor más grande de su vida, Diego Rivera.

 
 












Frida utilizó el vestuario como símbolo, transformándolo en un instrumento de identidad y de expresión ideológica, por lo cual hemos logrado conocer al artista. Más allá de una declaración de personalidad, las prendas eran para Frida instrumento de expresión política

Todo conocimos su belleza, sus pobladas cejas y su cabello negro brillante, que amaba adornar con flores, y aquel bigote enfatizado, pero, fue especialmente su propensión por la sastrería Tehuana a subrayar su adhesión al principio socialista y feminista. Su inspiración eran las mujeres del istmo de Tehuantepec, famosas por ser hermosas, solemnes y sensuales pero sobre todo fuertes y valientes: la tradición dice que se trataba de una sociedad matriarcal donde las mujeres dominaban a los hombres, ocupándose de los negocios y del dinero.


 "Le gustaba llevar disfraces de varias épocas o lugares, mezclar lo nuevo con lo antiguo, como si las prendas de ropa fueran una paleta de colores que escoger para cada día dar una imagen diferente de sí misma". (cit.Hayden Herrera)



  
 Sus prendas favoritas eran los corsés ajustados, las faldas largas, enormes y colorados chales que utilizaba también para esconder sus discapacidades físicas: su pierna derecha era más corta que la otra por haber contraído poliomielitis a los seis años, sufrió de espina bífida y escoliosis, y además, a los 16 años, fue víctima de un terrible accidente que le fractura la columna vertebral, tres costillas, la clavícula y el hueso púbico dejándole un cuerpo lacerado y un futuro sujeto a dolores y corsés de yesos.


Desde siempre elige no comprar prendas confeccionadas en Europa, optando por tejidos exóticos desde China, encajes y coloridos elementos indígenas de la indumentaria mexicana, heredados por el guardarropa de su mama y de su abuela. Un sastre personal, bajo su guía, confeccionaba las prendas, cuyos materiales variaban, desde tejidos de fibras naturales y encajes, hasta pedrería finamente aplicada. 
  


Entre su colección podemos mirar varios y extravagantes corsés ortopédicos, maravillosas joyas precolombinas, vestidos de encaje, medias, blusas y enredos, zapatos y botines, y accesorios para el pelo de todos los colores.




 
 
















Amaba la excentricidad de Elsa Schiapparelli y las exóticas notas de Shalimar de Guerlain y nunca trató esconder su enorme pasión para la moda: su extravagancia en la manera de vestir la diferenciaba de los otros acentuando su propia condición de artista y creativa, haciendo que se distinguiera del resto de la gente colocándola en otro nivel.

Entre los vestidos que se exhiben, todos originales, está el que lució en 1937 fotografiada por Toni Frissel, cuando la revista Vogue la eligió como referente de la moda de la época dedicándole la portada de la revista. También  apareció en revistas como Vanity Fair (1931) y American Airlines Magazine.


Frida Kahlo por Vogue, Octubre 1937

Vogue, 1937
























Frida era una mujer contemporánea y adelantada para su tiempo: sigue inspirando las pasarelas de estos días  y por esta razón se convirtió en un icono mundial de la moda.  

Su estilo personal y moderno ha sido fuente de inspiración para grandes diseñadores del mundo de la moda como Jean-Paul Gaultier, Riccardo Tisci por Givenchy,  Rei Kawakubo,  Alexander McQueen, Jason Wu e Valentino.

Esta es la prueba de como el artista trascendió en el tiempo y como todavía es fuente de inspiración cuando se habla de moda.

Valentino Cruise 2015
Para la colección de Alta Costura de Givenchy en el 2010 Ricardo Tisci se inspiró en la obra La columna rota de la pintora mexicana





Lavinia Di
Twitter: @LaviniaDii
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