Están absolutamente en todos lados, pocos son los que no lo
han visto en algún lugar, ya sea de la mano de un amigo o de un turista en la
calle. El selfie-stick es el auxilio mágico que convierte a un selfie
tradicional en una foto más elaborada y, seguramente, más premiada en nuestras
redes sociales –que como todos debemos reconocer es justo en donde esperamos,
con ansia, publicar-. 2013 fue el año del selfie y 2014 del palo extensible. Y
es que es la prolongación de la cámara y de las autofotos, pues te da una
perspectiva perfecta de la panorámica y de los ángulos completos y te ayuda en
muchos casos a retratar, sin necesidad del autodisparador, a un gran grupo de
personas.
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18 ene 2015
Narcisstick.
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tecnología
29 dic 2014
Reacias al e·commerce.
En los últimos años, parece
que el mundo online ha avanzado a pasos agigantados. Toda pequeña, mediana y
gran empresa, incluidas multinacionales, se han lanzado a este mundo sin
ponerlo en duda, vistos los casos de gran éxito.
La vía online ha demostrado
a lo largo de este período, que es capaz de dotar de mayor fuerza una marca,
mejorando la relación con los consumidores, aumentando la interacción entre
marca y cliente, etc.
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| Google Imágenes. E·commerce. |
Y es que, lanzar una marca
al mundo online puede favorecerla especialmente. Permite al usuario acceder más
fácilmente a información corporativa de la marca en cuestión, contactar con su
equipo corporativo y solventar dudas, estar al día de las últimas novedades
sobre la marca, realizar compras online las 24 horas del día, evitar hacer
colas y desplazarse, etc.
La compra de artículos y/o
servicios vía online es uno de los recursos al cual han recurrido más
frecuentemente las marcas en los últimos años. De hecho, hoy en día nos puede
provocar hasta rabia y frustración querer adquirir un producto o contratar un
servicio ofrecido por la marca X, y no poder llevar a cabo dicho acto.
En España, según datos de
Kantar Worldpanel (Fuente: Abra Invest; El
e·commerce de ropa está de moda y los inversores lo saben), la venta de
moda online creció un 32% en 2013, y muchos inversores invirtieron en empresas
de dicho sector, como El armario de la
tele, financiado por Atresmedia (Antena 3). Eso se traduce en que se trata
de un sector con gran potencial a nivel de e·commerce.
De hecho, varios estudios
han demostrado que, entre los productos más consumidos por el segmento femenino
de la población española, se encuentran: la ropa y calzado, los complementos y
los productos de belleza; Éstos parecen ser los principales intereses de compra
online de las mujeres españolas, aunque siempre hay excepciones.
Que una marca no disponga
de shop online en su web, teniendo en
cuenta la sociedad de consumo actual, es en cierto modo un “atraso” y puede
incluso reducir el valor de dicha web, limitándose a ser un mero escaparate de
productos al cual poder acceder desde cualquier lugar, mediante conexión a
Internet. Algunos lo ven así, otros simplemente siquiera valoran de forma
positiva o negativa que un website
disponga de shop online, porque les
“da igual” y no tienen interés en adquirir nada online porque “no les gusta/no
se fían”, porque no podrían pagar nada de esa página web o porque pasan de
“pagar el transporte” hasta su domicilio.
La gran mayoría de
consumidores pero, ve muy positiva la incorporación del apartado “shop online o
cesta” en una página web, ya que les aporta cierta tranquilidad por poder adquirir
un producto, donde y cuando quieran.
Parece incluso obvio que
toda marca tuviese que estar al 100% presente en el mercado online, sin embargo
no es así.
Algunas marcas han decidido
no estar presentes en el mundo online y es parte de su estrategia. Una shop online no puede sustituir, por
ahora, la experiencia que se vive en un punto de venta. La exclusividad de ser
atendido en una tienda de lujo o Premium no puede compararse con la fría compra
online. El hecho de salir de una tienda con una bolsa corporativa de una marca
de lujo es, para algunos, una sensación de satisfacción y felicidad.
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| Google Imágenes. Phoebe Philo |
Phoebe Philo, creadora de
Céline, según unas declaraciones en el Vogue Festival en Londres (Fuente: S Moda; El País) : considera chic pasar desapercibida y “no
aparecer en Google”, de ahí que la página web oficial de la marca no cuente con
la opción de compra de sus productos.
La señora Philo, defensora
de una postura conservadora, relativa a sentir la moda en primera persona,
tocando y viendo en directo las piezas de una colección, para apreciar la
riqueza de los materiales y su corte, sería contraria a las shop online.
Saber si una prenda de
vestir te favorece o encaja perfectamente, sólo es posible yendo a una tienda
física. Incluso un accesorio, como podría ser un bolso de mano, puede no ser en
realidad lo que aparenta en una fotografía de una página web.
Ya sabemos que a día de
hoy, toda web con shop online
dedicada a la venta de ropa cuenta con su guía de tallas, para que cada mujer
pueda comprobar si sus medidas van a corresponderse con una determinada talla.
Aún así, nunca estaremos al 100% seguras de que X prenda vaya a sentarnos como
un guante, aunque ya hayamos comprado antes en cierta marca. Por este motivo,
uno de los atributos más valorados por los usuarios al comprar online, es la
facilidad que se le ofrece al cliente para la devolución o cambio de un ítem.
A grandes rasgos, existen tres tipos de marcas en función de la
disponibilidad de productos online:
1 · Las que venden TODO
online: lo mismo que puede encontrarse en PV’s de la marca . Un ejemplo:
Inditex, Mango o Grupo Cortefiel. Caso curioso el de Mango, que online ofrece
determinados productos exclusivos, que no pueden encontrarse en tiendas. Este
último caso resulta interesante, ya que traslada cierta exclusividad al mundo
online, en contraposición a marcas de lujo que quieren seguir manteniendo la
exclusividad en la venta offline.
2 · Las que venden PARTE de sus ítems online . Un ejemplo: Hermès. Vende solamente productos
seleccionados a través de su página web, para que sus puntos de venta sigan
resultado igual de atractivos e imponentes. ¡Menuda locura sería vender
Birkin’s online!
3 · Las que NO venden
online (¡Por ahora!) . Un ejemplo: Chanel o Céline. Hasta el momento, su avance
ha sido la inclusión de los precios de los productos. Desde el punto de vista
económico, las marcas que rechazan el e·commerce están dejando de lado un
mercado potencial considerable.
Marcas como Louis Vuitton,
Burberry, Saint Laurent, Mulberry, Marc Jacobs o Tiffany&Co., entre muchas
otras, han apostado por el e·commerce; Se trata de una decisión personal de
cada marca y de un modelo de negocio.
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| Google Imágenes. Tiffany&Co. |
Mientras unas marcas, como
las anteriores, han apostado por el e·commerce, otras se mantienen fieles a su afán
por preservar la exclusividad de sus tiendas, los espacios que integran éstas,
la atención que reciben los clientes, etc. Pero sobre todo por la experiencia
única que se vive al realizar una compra en una tienda de lujo.
Las marcas
clasificadas como fast fashion, del
tipo Inditex, Grupo Cortefiel o Mango, no pierden ningún atributo al abrirse al
e·commerce, ya que lo que ofrecen en sus tiendas no es el concepto “lujo”, y
por lo tanto, el shop online no
estaría sustituyendo la compra del cliente en tienda ni la pérdida de la
exclusividad, sino que el resultado es un incremento en el volumen de ventas.
Si lo que está de moda es
tener shop online, entonces
diferenciarse significa no tenerla. Si no tenemos shop online significa que nuestros clientes deberán desplazarse
para poder adquirir nuestros productos, obteniendo la fantástica experiencia de
vivir la marca, y eso nos hará especiales y exclusivos, porque supone que los
productos de nuestra marca sólo podrán comprarse en nuestros puntos de venta
oficiales. Además, desde el contacto directo con el cliente pueden transmitirse
de forma más cercana e íntima los valores de la marca.
En conclusión, las marcas,
la mayoría pertenecientes al sector lujo, que todavía no han apostado por el
e·commerce tienen sus razones. Si no han dado el paso, seguramente sea porque
hay una estrategia de diferenciación detrás y porque saben, por sus años de
experiencia y know-how, que sus
clientes fieles van a seguir yendo a sus puntos de venta oficiales, ya que no
puede compararse esa experiencia con la pautada y fría compra online.
Carla Cerdá
LinkedIn: http://goo.gl/oPPzX3
30 nov 2014
slow fashion
Sea por la globalización, las redes sociales, los smartphones o una mezcla de todo un poco, lo cierto es que vivimos en un mundo cada vez más acelerado. La moda, efímera por definición, se ha subido a la rueda la primera, y corre impulsada por ese ansia terrible por estar constantemente a la última.
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| Foto: Fashionista.com |
Antes, los más enterados conocían las tendencias por las revistas seis meses después de que fueran presentadas las colecciones en las capitales de la moda, y estrenaban prendas una vez por temporada. Hoy, sin embargo, seguimos en streaming los desfiles, desde casa y en pijama, y para cuando llega de verdad el invierno ya estamos hartos de ver por todas partes copias de esa capa de Burberry o el último experimento de Lagerfeld.
Por si fuera poco, las tendencias fluyen ahora en todas las direcciones: de arriba a abajo, de abajo arriba, de París a Río pasando por cada nuevo barrio hípster del globo. Cada semana -con suerte- nace un nuevo producto it, must, imprescindible pero las tendencias son tan efímeras que es difícil no estar demodé.
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| Las revistas nos presentan cada mes nuevas tandas de productos nuevos, que necesitamos, para estar a la última Foto: Google |
En esta carrera por la novedad, por llevar hoy lo que todo el mundo llevará mañana, por no repetir, comprar y tirar, nos estamos volviendo todos un poco locos.
Me pregunto que si esto de la moda es cíclica, y después de la sobredosis de brilli-brilli de los ochenta la ropa se volvió raquítica, no nos tocará ahora el momento de sosiego. De volver a comprar con cabeza, invertir en bolsos que heredarán nuestras hijas y abrigos que no nos quitemos en todo el invierno. Igual que llegó el slow a la gastronomía, quizás sea ahora el momento de reivindicar el slow fashion, desengancharnos del Zara, ahorrar para algo bonito y construir poquito a poco un armario del que sentirse orgullosos.
Iria Pérez Gestal
@iriapg9
12 mar 2014
El nuevo consumidor
¿Cuántas veces uno va a una tienda y
se da cuenta de que la persona de su lado hace una foto al producto con su smartphone? No es para subirla a instagram, todo lo contrario es para
localizar dicho artículo al
mejor precio y realizar la compra
online.
Lo que en un principio parecía
una anécdota se ha
convertido actualmente en una tendencia que ha creado una nueva clase de
consumidor: el showroomer. Es aquél que va a las tiendas, ojea las prendas,
se las prueba, pide asesoramiento pero sale de ellas sin ninguna bolsa en las
manos, ya que luego las rastrea en modo online y las compra. Esta tipología del nuevo comprador se
atribuye a las personas que están
al día de las tendencias,
de los últimos
lanzamientos, conocen a la perfección
la redes sociales o Internet y saben encontrar un buen producto al mejor precio
posible.
Según Forbes,
este nuevo consumidor "que experimenta en la tienda física y busca el mejor precio en
Internet" representa el 6% en Europa, el 10% en Japón y Brasil, mientras que en China el porcentaje
asciende al 24%.
Entre los fanáticos
de las redes, se ha desarrollado otro perfil de comprador, ropo, caracterizado
por buscar toda la información
de los productos online y realizar la compra offline, es decir, en la tienda.
Ilustración de una shopping girl
La ola de las compras en Internet se ha incrementado en los últimos años gracias a los influencers, personas
expertas en la materia o famosas que difunden sus ideas y gustos en las redes.
En España, existen varias it
girls que prenda que compran y suben a Internet se agota en cuestión de horas en la tienda online
de la marca. Este es el caso de la actriz Paula Echevarría y de la periodista Sara Carbonero. A nivel
internacional, modelos como Kate Moss son un escaparate perfecto para las
marcas. Además las firmas
aprovechan su tirón y
lanzan colecciones cápsula
con las celebrities. Kate
Moss diseñó bolsos para
Longchamp o la bloggera Chiara Ferragni participó
con la empresa de lencería
Yamamay. Y esto sin contar las colecciones propias que venden las celebrities,
como la línea de zapatos de Sarah Jessica
Parker que ha sido todo un éxito
en la comunidad internauta.
Estas tendencias conviven con el fiel seguidor del shopping in
situ. Responde a una persona más
tradicional que prefiere ir a la tienda y recibir una atención personalizada. Se sienten
cuidados, confían con el
asesoramiento de los dependientes y mantienen una relación face to face con la marca.
¿Se impondrá el modelo de negocio online
frente a la compras offline? ¿Desaparecerá el concepto actual de tienda y
se convertirá en un
showroom o espacio de culto?
Marina Puy
@MarinaPuy
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