Mostrando entradas con la etiqueta Yves Saint Laurent. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yves Saint Laurent. Mostrar todas las entradas

7 ene 2017

Borrón y lista nueva

Por Yvonne Müller
Enero es el mes de hacer más deporte, de dejar de fumar de una vez por todas, de aprender inglés, de empezar una dieta que esta vez sí que seguirás, de dejar de gastar el dinero en cosas innecesarias, de leer más, de aprender a tocar un instrumento y, en definitiva, de redactar la lista de buenos propósitos para el año nuevo. Aunque sabemos que la mayoría de nosotros no cumpliremos ni la mitad de los que hemos enunciado, es inevitable sentir la esperanza de que este año sí que sí, este año es el definitivo.

Si todavía no la has redactado o si tu lista de buenos propósitos no incluía más que deseos ambiciosos pero poco factibles, te invito a añadir uno a tu lista que, aunque de buenas a primeras quizás no te lo parezca, no querrás posponer al año que viene: visitar más museos (y de paso, viajar). Para ponértelo más fácil, aquí te presento cuatro museos que vale la pena visitar este 2017.

Sala de Le Grand Musée du Parfum. / Harvey & John


Le Grand Musée du Parfum (París):
La ciudad de la luz, del amor y de los grandes diseñadores inauguró a mediados de diciembre un museo dedicado al perfume en un edificio que en el pasado, después de albergar un hotel, fue la sede de la Maison Christian-Lacroix. El museo promete satisfacer la curiosidad del visitante desvelando cuál fue el primer perfume que descubrió el ser humano, cómo se crean los perfumes, cuál es la relación entre el olfato y las emociones, qué ingredientes se utilizan hoy en día…



El Guernica, de Picasso. / Museo Reina Sofía
Bautizada por algunos como “la gran exposición de 2017”, la muestra “Piedad y terror en Picasso” celebra el 80 aniversario de la primera aparición del Guernica, la obra por excelencia de Picasso. La exposición contará con alrededor de 150 obras maestras del artista malagueño procedentes de más de 30 instituciones de todo el mundo y se podrá visitar en el museo Reina Sofía de la capital entre el 4 de abril y el 4 de septiembre.



Portada del álbum Animals, de Pink Floyd / The Leslie Speaker
Este museo se encuentra justo en frente del museo de historia natural de Londres y del 13 de mayo al 1 de octubre albergará la mayor exposición nunca realizada sobre la banda de rock británica más influyente de los años 70. En “The Pink Floyd Exhibition” se mostrarán alrededor de 350 piezas, entre las que se encuentran imágenes inéditas de conciertos y un guiño a la portada del álbum Animals en forma de cerdo hinchable gigante.


Saint Laurent en su estudio de París en 1965. / Getty Images
Para poder visitar este museo será necesario abandonar el continente, pero el esfuerzo será recompensado. En él se exhibirá parte de los 5000 vestidos de alta costura y 15 000 accesorios además de fotos del diseñador francés a partir de otoño de este año (la fecha exacta está todavía sin confirmar). La elección de la ciudad donde construir el museo no ha sido casual, pues el diseñador encontró en Marrakech su fuente de inspiración constante.

Ahora ya no tienes excusa para no cumplir al menos uno de tus propósitos, puesto que hay oferta cultural para todos los gustos. Además, estas son solo cuatro de las muchas citas interesantes que ofrecen los museos, como la exposición de David Bowie en el Museu del Disseny de Barcelona o la apertura del nuevo Centre Pompidou en Málaga. ¡Que te diviertas en los museos y cumplas tus propósitos de año nuevo (y sino no pasa nada, el año que viene borrón y lista nueva)!

20 abr 2015

EL ARTISTA QUE SE COLÓ EN LA MODA

El diseñador madrileño Pedro del Hierro, fallecido el pasado 3 de abril a los 66 años, ha sido uno de los máximos exponentes de la moda española. Repasamos su exitosa carrera a través de sus palabras, en las no muchas entrevistas que concedió a lo largo de su carrera.

Nieves Álvarez en un desfile de Pedro del Hierro.

Miriam Calderé
Artista de nacimiento, diseñador de vocación. Instruido en las artes plásticas y con un conocimiento exhaustivo del arte- su padre fue el conocido pintor Pedro Mozos- Pedro del Hierro ha sido uno de los maestros del diseño español. Él mismo se declaraba como hedonista y nihilista: “amo la belleza y toda mi vida la dedicaré a ella.  Su gran pasión fue siempre la moda, a la que dedicó más de 37 años de profesión.  

Con tan sólo 21 años monta su primer taller y en 1974 funda la marca Pedro del Hierro y presenta su primera colección ganándose el calificativo de nueva promesa. Sus colecciones tuvieron grandes éxitos tanto en España como en Europa y América. Y dos años más tarde, en 1976 ya es admitido como miembro de la Cámara de Alta Costura de París junto a grandes nombres como Pertegaz, Santa Eulalia, Lino o Pedro Rodríguez. Entendió la moda como una renovación y un cambio constante. “ El diseñador depende de la industria y debe representar a una época”, admitía él mismo.  Para él, moda e industria eran lo mismo y, en 1981, dio el paso al prêt-à-porter y fue el primer diseñador español con boutique propia en grandes almacenes. La moda sin industria no es nada, entendía el diseñador madrileño.  Fue pionero en vender un universo, a través de las licencias de gafas, zapatos o complementos. Tomando como ejemplo la visión comercial de Pierre Cardin en Francia.

En la temporada 1988/89 empezó a diseñar ropa masculina y empezó a distribuir sus diseños a través del grupo de distribución textil Cortefiel. 
De izquierda a derecha: Colección Prefall 1997, Colección masculina presentada en Cibeles en 1997 y Presentación en Cibeles de 1998.
En 1992, el grupo adquirió la totalidad de la firma, con la que Pedro del Hierro colaboró hasta su retirada en 2002, por problemas de salud. “Siempre pensé que iba a morir haciendo vestidos, pero la realidad ha sido distinta, declaró el diseñador en el homenaje a su carrera “Color, Belleza y Tiempo”,en el Museo del Traje en 2011, cuando se apartó definitivamente de la esfera pública. Entonces se dedicó exclusivamente al arte, como vaticinó en una entrevista en 1986: “Me gustaría liberarme de todo lo que condiciona el diseño de moda, de su utilidad, para hacer un arte más libre, con menos condiciones.. Dicho y hecho, en la última entrevista que se tiene constancia, en el Monográfico de TVE, abre las puertas de su casa al periodista de moda Jesús María Montes-Fernández, y le presenta sus propias obras que cuelgan de las paredes del museo que convirtió su casa.

.En 2003, cuando abandonó la firma, ésta continuó en activo y en 2012, Carmen March –que había cerrado su propia marca dos años antes – fue nombrada directora creativa.
Pedro del Hierro en la presentación del homenaje Color, Belleza
 y Tiempo en El Museo del Traje de Madrid en 2011.
Las creaciones de Pedro del Hierro proponían una mujer elegante y sofisticada sin excesos. Los diseños serán siempre una forma de expresión que ayudarán a buscar las mejores cualidades de uno mismo”, en palabras del diseñador en una entrevista en 1991, “mi labor es embellecer a la mujer .Entre sus referentes, estaban los diseñadores Hubert de Givenchy, Yves Saint Laurent, Balenciaga, Jean Paul Gaultier y Emanuel Ungaro, a quienes siempre elogiaba.

Propuso una elegancia sin estridencias, con el uso de líneas geométricas, vestidos arquitectónicos, en los que había un predominio de la línea recta y el uso de colores potentes.
Para Pedro del Hierro, la moda tenía un denominador común porque “en el fondo, la mujer es quién marca la moda. Nosotros sólo proponemos, decía. Este respeto por la mujer, saber entender que la elegancia no está reñida con ser una mujer activa, fue la filosofía que marcaron sus creaciones de prêt-à-porter. Humilde y esquivo con la prensa, admitía que “prefiero que mi moda hable por mí. Creo que tiene más interés la obra que no el diseñador”.  Pero entenderlo a él a través de sus palabras, es también entender su universo, su visión práctica de la moda sin perder el  gusto por embellecer. Sus palabras han enmudecido, pero sus vestidos seguirán siempre hablando por él.

Imagen del Homenaje Color, Belleza y Tiempo en la que se expusieron modelos del diseñador.




@imlady_rebel

8 feb 2015

El exotismo más icónico según Marnie Fogg


¿Por qué unos diseños destacan por encima de otros? ¿Por qué algunas creaciones resultan mucho más impactantes que otras? Todas las respuestas las podemos encontrar en el libro de la historiadora de moda Marnie Fogg, What makes great fashion. Una selección de ochenta diseños extraordinarios confeccionados desde principios del siglo XX hasta nuestros días y que establece las características que convierten estas prendas de ropa en piezas icónicas e influyentes. En este post, os he seleccionado uno de mis capítulos favoritos: el exotismo, con sus correspondientes diseños.

Vestido de Sorbet de Poiret, 1911

En los albores del siglo XX, los diseños de Paul Poiret reflejaron un interés general por el "orientalismo" avivado en parte con las creaciones de Léon Bakst para los Ballets Rusos. En un principio confeccionó esta túnica para que su esposa la llevara a la fiesta temática de Las mil y dos noches, que él mismo organizó en 1911 para promocionar sus nuevos diseños.


Robe de style de Lanvin, 1927

La modista parisiense Jeanne Lanvin estudió la vestimenta asiática y del Lejano Oriente. Ella incorporó la cultura de exóticos enclaves a su propia exploración del diseño, adoptando innovadoras técnicas de bordado a canutillo en su prensa insignia, el robe de style. Este vestido combina el canesú tubular y el talle bajo popularizados con el miriñaque en los años veinte y con la silueta de caderas anchas en el siglo XVIII, período durante el que más se dejó mostrar la influencia del Chinoiserie. 


El Caftán de Pucci, 1969

Emilio Pucci convirtió sus vibrantes estampados polícromos en glamurosas versiones de caftán, el atuendo preferido por los hippies, protagonistas de la contracultura de los años sesenta. En el viaje iniciatico de la India a Marruecos adoptaron ropas autóctonas, entre ellas el sencillo caftán, una prenda holgada con grandes sisas y abierta en el cuello. 



Conjunto largo de noche de Yves Saint Laurent, 1976

Yves Saint Laurent confirmó la importancia de la alta costura con su colección 'Russian', elevando el detalle folclórico a la pasarela en una época en que prosperaba el prêt-à.porter. Utilizó todas las técnicas de las costureras del atelier para dicha colección, en parte inspirada por los diseños de vestuario de Léon Bakst para los Ballets Rusos.



Conjunto de punto y estampado múltiple de Kenzo, 1984

Fragmentar y envolver el cuerpo en holgadas prendas desestructuradas de texturas diversas y vívidos colores dispares se considera representativo del concepto que el diseñador japonés Kenzo Tokada posee del diseño. Espoleado por su obsesión con los motivos exóticos y las técnicas de confección halladas en otras culturas, yuxtapone estampados y diseños taracea de flores o punto jacquard. 



Abrigo largo con perneras de Ralph Lauren, 2011

En su perspectiva exótica y romántica del sudoeste americano, Ralph Lauren combina los colores y las texturas del paisaje con recreaciones de ropa western y detalles belle époque tomados del salón y del burdel. Un vestido a cuadros tipo abrigo exquisitamente confeccionado en blanco y celeste pálido describe una gran curva arremolinada, más larga por detrás, que cae en cascada desde un canesú ceñido al cuerpo. 



Vestido de estampado animal de Roberto Cavalli, 2012

Invocando a los instintos primarios y depredadores de los animales salvajes con estampados, cuero y piel, Roberto Cavalli confiere a la mujer una presencia felina. La colección desfiló por primera vez sobre una pasarela decorada con 40.000 flores dispuestas como las rayas de un tigre. 




Conjunto belle époque de Marc Jacobs para Louis Vuitton, 2012

Para celebrar el nacimiento en el siglo XIX de una de las marcas de lujo más prestigiosas, Marc Jacobs organizó para Louis Vuitton un desfile de pasarela ambientado en la era de los viajes en tren a vapor y repleto de accesorios de la belle époque. En homenaje a los orígenes de la empresa como fabricantes de equipaje para la realeza europea. 





Todas las imágenes de Google.
Post a partir del libro What makes great fashion de Marnie Fogg.

Raquel Rabadán
Linkedin: http://goo.gl/cvCnj1

26 nov 2014

L’amour four, o cómo amarse más de 50 años


Yves Saint Laurent y Pierre Bergé (Google imágenes)
Pierre Bergé sonríe poco. Es un hombre de saber estar. Con una personalidad muy definida. Llega, incluso, a intimidar. A pesar de ello su mirada es entrañable, amable y cariñosa. Acompañó, en la sombra, la espectacular trayectoria del genio de la alta costura, Yves Saint Laurent. Aunque todo el mundo sabía que estaba ahí. Para que una relación de ese calibre no tuviera fecha de caducidad, duró más de 50 años, fue tan simple como que uno de los dos proporcionase la calma necesaria para apaciguar a la bestia. Y ése fue el papel que Bergé adoptó toda su vida, y que, a menudo, le reprocharon. L’amour four, dirigido por el realizador francés Pierre Thoretton y presentada en el Festival de Cine de Toronto en el 2010, es el homenaje a la carrera artística de Yves, que, a su vez, no puede explicarse sin entender la relación de amor entre ambos. Como definiría una de sus musas, Loulou de la Falaise, “Era una relación muy apasionada. Con mucho drama, muchas historias, mucho teatro. Mucho alboroto”.

Pierre, Loulou e Yves (Google imágenes)
Su historia empezó a finales de los años cincuenta cuando coincidieron en el funeral de Christian Dior en París. Pierre era un gran amigo del difunto diseñador e Yves, con tan sólo 21 años, su sucesor. Ellos no lo sabían, pero no tardarían en conocerse. “Vi allí una señal del destino, naturalmente, una señal positiva”, explica Bergé en el documental. Al cabo de pocos meses, se enamoraron y fueron a vivir juntos. Desde aquel momento, siguieron 41 años de trabajo común. Yves revolucionando la moda para la mujer con el prêt-à-porter de lujo, el traje pantalón, el esmoquin o la sahariana, y Pierre encargándose del negocio empresarial.

Tras horas y horas de conversación con Bergé y una rigurosa selección de material adicional, mientras transcurre la organización de la subasta de la colección de arte y las mansiones que ambos poseían, se construye la extraordinaria mirada de L’Amour four. Desde los jardines de Majorelle en Marrakech, ciudad que inspiraba profundamente a Yves y en la que empezó a coquetear con el alcohol y las drogas, y el Château Gabriel en Normandía, en el que, en cierto modo, encontraba la calma.

La colección de arte, o lo que podríamos considerar un pequeño museo, estaba compuesta por auténticas delicias: Géricault, Picasso, Matisse, Goya, Braque, Mondrian (el primero llegó cuando Yves se inspiró en el artista para crear el estampado de uno de sus vestidos en 1965), entre muchísimos otros. “No lo conseguimos en pocos años. Fue al cabo de 20 años. Las cosas llegaron en el desorden, como un encuentro. Son verdaderos encuentros. Eso es lo que más nos gustó a Yves y a mí de la colección. El hecho de hacerla con bastante lentitud, con obras que nos encontrábamos por casualidad”, confiesa Pierre. De este modo, aparecieron los jarrones de Dunand un día soleado en el París de 1960. La pareja daba un tranquilo paseo en su descapotable y, de repente, Yves, casi enloquecido, gritó ¡He visto unos objetos extraordinarios! El flechazo fue inmediato y así vistieron el salón de su piso en la rue Babylone.

YSL Mondrian 1965 (Google imágenes)
Muchos se preguntarán por qué Bergé decidió deshacerse de tan fabulosa colección. Entonces, cuando se realizó la subasta entre el 23 y 25 de febrero de 2009, hacía dos años que, lamentablemente, el diseñador francés nos había dejado y los necesarios para que Pierre tuviese la suficiente fuerza para soltar todo lo que, en vida, les unía. “Perder a alguien con el que has vivido, con altos y bajos, que esa es otra historia, durante cincuenta años, a quien le cerré los ojos… Es algo totalmente distinto a ver cómo se van tus obras de arte. He pensado mucho en esto. Así que yo voy a controlar el destino de esta colección. Asistiré al funeral de nuestra colección, pero no he dicho el funeral de los cuadros y los objetos porque éstos conocerán una nueva vida. Así que espero que alcen el vuelo como pájaros y que encuentren nuevos lugares donde posarse”. Las puertas de Le Grand Palais se cerraban lentamente y la figura de Bergé se desvanecía a lo lejos en la oscuridad de la última jornada de la subasta. Una manera de creer en algo o, tal vez, en nada.

Trailer de L'amour fou


Raquel Rabadán
Linkedin: http://goo.gl/cvCnj1