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12 ene 2017

La loca historia del Bob Cut




El Bob es un corte recto que se extiende hasta la altura de la mandíbula, generalmente con flequillo. El look Bob es un gran clásico de la peluquería, que sin duda es la tendencia del momento. Podríamos decir que está asistiendo a su segunda época dorada, ¿la primera?... en los !Locos años 20! El momento de su creación y mayor esplendor. ¿Te gustaría saber su historia y su significado? Te lo explicamos todo.





El bob surge en la década de 1920, después de la Primera Guerra Mundial, como peinado simbólico de las Flappers, mujeres de clase media que no se comportaban bajo las normas sociales convencionales: bebían, fumaban, tenían relaciones sexuales ocasionales, conducían a gran velocidad y asistían a clubs de jazz y shows de vaudeville. Era el inicio de la mujer moderna, y origen de una nueva mujer.



Con las flappers nacía un nuevo estilo de vida de mujeres jóvenes que usaban falda corta, cabello corto y usaban mucho maquillaje. Sus vestidos eran sueltos con plumas y flecos como detalles fundamentales, terminando con el corsé, una prenda que era una atadura. La nueva vida, mucho más libre y divertida, requería más eventos sociales y con ellos una nueva manera de vestir con prendas que ya insinuaban.




En poco tiempo el término "Flapper" se populariza definitivamente para denominar a unas mujeres más independientes y que buscaban disfrutar de la vida sin importarles las reglas sociales. ¿Te identificas con ellas?, ¿os ha incitado a cambio de look?. 





Patricia Medina e Isabel Blokker

La reivindicación del charlestón

Llegar a París anhelando el pasado, soñando con los personajes que han impregnado la ciudad de su aroma y ambiente, de su esencia, esa gloria en la que se ve envuelta la ciudad del amor… pero de repente, ocurre algo, llega la media noche, suenan las campanadas y te recoge un taxi que te transporta ipso facto a aquellos locos años, los años veinte.


La nostalgia que posee un desilusionado guionista que pasea por las calles de París soñando con Hemingwey, Dalí o Picasso, la melancolía de Midnight in París que nos seduce con la época del estilo garçonne. Los cambios sociales e históricos siempre llevan a un cambio de armario, la historia y la moda van juntas de la mano. Los años veinte tenían como precedente el fin de la I Guerra Mundial, por lo cual fue una década de renovación y liberalización

Gil Pender, el chico que se topa por casualidades de la vida con los años veinte, se encuentra con una sociedad que apuesta por la felicidad y las ganas de vivir, de elevar a la máxima potencia la existencia.

Y la chica… en toda buena película siempre tiene que haber una chica de la que se enamore el protagonista. Ésta cumple un nuevo canon femenino, nuevo para el que viaja por primera vez a los años veinte; una imagen juvenil y sencilla, una imagen digna de la mujer liberalizada luciendo vestidos rectos, holgados, de talle bajo, un pelo corto y cómodo y unos zapatos prácticos que permiten mover el cuerpo al ritmo del jazz y el charlestón.


Una imagen nueva para una nueva mujer, una mujer que lucha por sus derechos, una mujer que lucha por votar, por ser. Y así se desarrolla el romanticismo de la película, esa nostalgia y anhelo por el pasado, esas ganas de formar parte de una época gloriosa, esos maravillosos años veinte.

P. Medina
I. Blokker

24 nov 2015

Las 8 claves de Vionnet, “Arquitecta entre modistas”

  •  “Trabajar, trabajar, trabajar. ¡No hay nada más!” Francesa de nacimiento, en el seno de una familia trabajadora, se destacó como empresaria independiente y vanguardista.

  • Vionnet, contemporánea a Coco Chanel y Paul Poiret, trabajó en una casa de costura en Londres y volvió a París a liberar el cuerpo femenino de los cánones de la época.

  • “Arquitecta entre modistas”, comparada con Euclides por la precisión milimétrica de sus vestidos, inspirados en formas geométricas.

  • Su modelo ideal no tenía costuras, botones ni mucho menos corsé. Utilizaba tejidos drapeados, vaporosos donde las espaldas eran protagonistas evocando a la Grecia clásica.

  • Impulsora del corte al bies, realizó una búsqueda constante de equilibrio entre el cuerpo y el vestido.

  • Obsesionada con el copyright, cada una de sus creaciones llevaba su firma, número de orden y su huella digital.

  • Pionera en otorgar derechos a sus trabajadores: políticas de maternidad, vacaciones pagadas, talleres confortables, entre otros; eran valores omitidos en el resto de firmas y en Vionnet se convirtieron en el leitmotiv de la compañía.

  • Actualmente la firma está en manos de Goga Ashkenazi, quien busca renovar la histórica maison para adaptarla a los tiempos modernos, de la mano del diseñador Hussein Chalayan.

Fuentes:

Escrito por: María Bertero, Mar Cinca, Alina Méndez