3 ene. 2012

No es solo cuestión de peso

De este tema se ha escrito mucho, y seguramente queda para más. Ya lleva varios años en boga, pasa un tiempo, la gente se olvida, y luego, con un par de apariciones noticiosas, vuelve a la palestra.
En el caso reciente, la elección de la nueva chica Elite Model Look, y la portada de Karlie Kloss en Vogue Italia (edición de diciembre 2011), han gatillado una serie de discusiones en la forma de mostrar los cánones de belleza femenina.

Julia Schneider, ganadora Elite Model Look 2011


Portada Vogue Italia, diciembre 2011

Julia Schneider, una chica sueca de 15 años, fue proclamada ganadora del concurso Elite Model Look celebrado en diciembre pasado en Shanghai, entre más de 800 postulantes de diversos países. Llaman la atención la delgadez de la joven, un rostro huesudo nada saludable, los dientes con un tinte amarillento, sus medidas (1.79 mt, 81-64-86, calzado 42). Todo indica síntomas de una enfermedad, o de una anormalidad. Es verdad, aún le queda por crecer, desarrollarse, no sabemos cómo cambiará el cuerpo de Julia de aquí a tres años más, cuando recién cumpla la mayoría de edad.
Este concurso marca pauta en cuanto a las chicas que son representadas por la agencia Elite Model. Grandes emblemas del mundo de la moda como Claudia Schiffer, Naomi Campbell o Gisele Bündchen han sido lanzadas al estrellato a través de esta plataforma, habiendo ganado o no el certamen.

Tenemos por otro lado a Karlie Kloss, norteamericana de tomo y lomo, nacida y criada en ciudades típicas estadounidenses (Chicago y St. Louis, respectivamente), formada en el ballet clásico, y descubierta a las 13 años. En 2007 firmaría con la misma Elite, para formar parte del staff. Hoy, a la edad de 19, Karlie es una de las modelos más buscadas y con mayor carisma. Sus eternas piernas son el principal atractivo.
Una versátil (y de a ratos parecida a una joven Christy Turlington) Karlie Kloss realiza la sesión de fotos para Steven Meisel bajo la portada “Extra Strenght” (“Extra Fuerza”) para Vogue Italia, edición de diciembre de 2011. El título “Body by Kloss” es realmente una oda al cuerpo de Karlie, más desnudo que cubierto, con arreglos y prendas poco usables para gente común y corriente, y más propensos a resaltar los atributos de la chica. Y la verdad es que los tiene.

Sesión de fotos Karlie Kloss para Vogue Italia Diciembre 2011 

Lluvia de críticas se ganó la portada y el despliegue interior, con cartas furibundas de diversas organizaciones anti anorexia y pro salud. Y la editora de la revista, Franca Sozzani, hizo una declaración que todavía está colgada en la página web, en la que enumera varias aristas para defender su publicación. Entre algunas de ellas desmiente el uso excesivo de photoshop (eso sí que da para todo un tema aparte), refuerza las técnicas fotográficas, la inspiración creativa para la sesión, y sobre todo afirmar que Karlie no solo no es anoréxica, sino que es dueña de un físico musculoso y con formas. Para ella la foto es bella y punto. Antes de tacharla de activista a favor de la anorexia, no olvidemos la portada de junio de 2011 de la misma revista, con modelos de talla grande, posando para el mismo Meisel, igualmente defendida por la Sozzani.

Portada Vogue Italia Junio 2011

Y no olvidemos tampoco las medidas tomadas por algunas pasarelas nacionales (como Cibeles) e internacionales para establecer indicadores mínimos de buena salud de las modelos para poder participar, en pos de un cambio en la mentalidad.

En mi opinión, un cuerpo como el de Karlie Kloss, entre otras, solo puede tener dos orígenes: primero, una buena alimentación e intenso ejercicio; o, segundo, muy generosos genes. Probablemente sea la combinación de ambos factores. Ya hemos dicho que la chica se dedicaba al ballet, y algunos ejemplos de bailarinas (como las actrices Nicole Kidman o Zoe Saldana) son notorios por sus figuras esbeltas y alargadas. Por ese lado se entiende en parte el look de Karlie. Y uno como el de Julia Schneider, basada en mi experiencia con amigos y conocidos con desórdenes alimenticios, parece ser más resultado de esto que lo mencionado anteriormente en el caso de Kloss.
Yo nací en 1980 y los iconos de belleza de mi época adolescente eran Cindy Crawford, Linda Evangelista, Christy Turlington, Eva Herzigova, y más, junto a las nombradas Campbell y Schiffer. Referencias de belleza que siguen estando vigentes, más de 20 años después de la llamada época de las Top Models. Y Karlie Kloss se asemeja más a ese estilo de belleza duradero, que a las escasas representantes de la androginia y escualidez que tuvieron su momento de gloria.

Top models años 90, Cindy Crawford, Christy Turlington, Naomi Campbell, Stephanie Seymour, Tatjana Patitz

Entiendo y comparto con quienes abogan por un cambio de mentalidad, especialmente en términos de ejemplo a los más jóvenes, pero la realidad es que en el mercado actual, todo lo que cause polémica vende, y colocar en una portada a una chica que para algunos puede parecer símbolo de la anorexia o un grupo de modelos de talla extra grande, va a llamar la atención. La discusión sobre el ideal de mujer va a seguir, mientras tanto los medios tienen que vender. Y termina siendo más cuestión de mercado que de salud.

Florencia Gioia L.

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