31 ene. 2011

¿Quién tiene el poder?

Enero muere mañana y el cerebro de muchos que trabajamos en la moda está empapado de información.
Hemos revivido una edición más del Bread & Butter en Berlín.Viajado hasta Florencia para ver las nuevas propuestas masculinas en el Pitti Uomo. Nos preguntamos si nuestros hombres se saludarán con sombreros Amish el próximo invierno tal y como proponen Dior en París y Dsquared en Milán. Seguimos devorando crónicas de la semana de la Alta Costura escogiendo entre los vestidos futurista de Armani Privée o los guiños cancaneros de Jean Paul Gaultier.

 Imágenes de Dsquared, Jean Paul Gaultier Couture y Armani Privée.
Estamos aún bajo la resaca de los cócteles que nos bebimos en la escueta The Brandery y calentando motores para ir con mente abierta al 080, al SIMM o a Cibeles.
Miles de nuevos inputs en la cabeza y una sola pregunta pendiente por responder sobre el papel que juega la moda y sus protagonistas en nuestras vidas : ¿Quién tiene el poder? 
 

En mi mesilla de noche he encontrado algunas pistas que quiero compartir con vosotros. Se trata de la obra de la lúcida psicoanalista jungiana de fama internacional Clarisa Pinkola Estés (1945).
Esta dama de currículum apabullante escribió en 1992 una obra reveladora que probablemente sea uno de los ensayos más profundos y revolucionarios sobre la mujer: Mujeres que corren con los lobos.

Portada  del la edición española del libro.


A través de cuentos populares de culturas ancestrales de América y Europa, la doctora Estés nos susurra que dentro de cada mujer existe una vida secreta. Un mundo lleno de buenos instintos y anciana sabiduría que dirige nuestro subconsciente y a quién es obligatorio aprender a escuchar. Se trata de la Mujer Salvaje. Aquella que está ya a punto de extinguirse por normas y restricciones que siglos de civilizaciones han ido decretando.
En la lectura de este libro vemos como van cayendo los prototipos de mujer moderna, sofisticada, competidora con lo masculino y se va revelando el conocimiento de nuestras raíces más profundas llenas de intuición y creatividad. 
Si la moda nos ha hecho preguntarnos una y mil veces por qué sucumbimos a sus encantos y a los de sus creadores (hombres en muchos casos). ¿Por qué soñamos en proyectar los mensajes que temporada tras temporada nos dibujan revistas, anuncios y escaparates? ¿Cómo es posible que con lo listos y preparados que estamos y lo modernos que nos creemos, quememos nuestras pupilas pasando look books y esbozando estilismos definitivos en colecciones efímeras? ¿Qué buscamos realmente y por qué nos causa tanta fascinación esta búsqueda?

Imágen de una caperucita moderna seguida por lobos.

En Mujeres que corren con los lobos se nos dice (pag.135) : “ En el simbolismo arquetípico, las prendas de vestir representan la persona, lo primero de nosotros que ven los demás. La persona es una especie de camuflaje que sólo permite a los demás ver de nosotros lo que nosotros queremos que vean y nada más. Pero la persona tiene también otro significado más antiguo…” 

No voy a ser yo quien desvele que otro significado hay detrás de toda persona vestida o por vestir, pero lo que sí que está claro es que la moda en general y el vestido en particular se han convertido en una arma amplificadora de deseos, temores e ilusiones.
Os recomiendo descubrirlo a través de la lectura estimulante de esta obra que, por su rotunda atemporalidad, nunca pasará de moda.

Cristina Rubio.

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