27 nov. 2010

RA13, pasen y vean



El pasado 26 de noviembre RA13, una gran tienda-cafetería-librería-sala de exposiciones que ha causado furor en Amberes durante el último año, volvía a centrar las miradas en motivo de su segundo Christmas market.
El Christmas market ofrece a sus fieles, aunque más bien poco compradores, seguidores la oportunidad de llevarse desde un YSL vintage hasta objetos y prendas creados por diseñadores emergentes. Aunque estos diseñadores  provienen de nacionalidades distintas,  la gran mayoría son recién salidos de la misma horneada de prodigios de la Royal Academy of Fines Arts.


La filosofía del establecimiento se envuelve dentro de un ambiente entusiasta, lleno de fantasía y del ilusionismo fashionista. Además de percibir esta aureola, quienes den un paseo por la tienda podrán acceder a los diseños de Material Boy, Anne de Griff o Daniel Andersen a precios “más” asequibles.



El mercado transcurre a lo largo del hall de la entrada. Podemos encontrar gran variedad de productos, incluso algunos podrían ganarse la denominación de obras de arte por su estudio, contenido y elaboración.
Al final del largo hall, verán como se acerca uno de los trece dependientes de la tienda ofreciendo champán y las más exquisitas delicatessen que hayan preparado sus cocineros japoneses. Este día, y probablemente durante la semana siguiente, aquel chico o chica no venderá ni una sola pieza. No es su objetivo. RA13 pretende dar que hablar; de la tienda en sí y de todo lo que en ella se encuentra. Los diseñadores, desde Narelle Dore pasando por Bruno Pieters hasta Gareth Pugh entre otros, eligen la peculiar tienda por la mera razón de exhibirse durante los “special events” a los que asisten todos los estudiantes de moda de Amberes.


El Christmas market hará que RA13 siga existiendo por lo mismo que ha sobrevivido durante este primer año, a parte de por la gran fortuna de su propietaria; por su “cara bonita”, su gran capacidad de organizar eventos y también gracias a estos “modernos macaronis” que hacen que todos los que forman parte del negocio vivan en un mundo feliz dentro del fenómeno moda.


Deben ser los aires amberienses y el olor a creatividad que desprende aquella ciudad..., debe ser eso lo que hace que uno se olvide de cuál es su sitio en este gran océano y decida subirse al mismo “crucero” por unos instantes.


Núria Martí Casanova. 

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