6 feb. 2015

Los enfants terribles de la 080

Krizia Robustella

Luces, cámara… y a desfilar. Como cada año, Barcelona ha vivido una semana entre focos con su evento de moda más importante. En la 080 confluyen marcas de todos los tipos y condiciones, y reúne a veteranos como Custo y Sita Murt con nuevos, y sobre todo jóvenes, talentos.

Caras que repiten, y que siempre vuelven, que en esta edición se han mezclado con las novedades, representadas, entre otros, por Rita Row. Estas dos barcelonesas, que lanzaron su marca hace menos de dos años, apuestan por la creación íntegra de sus colecciones en talleres locales, por lo que vieron en la 080 la oportunidad perfecta para “desfilar en casa”.

WOW (Widows of Woodland) cuenta la historia de dos viudas que dejan la ciudad para refugiarse en la tranquilidad de las montañas noruegas y recordar el estilo de toda una vida. Con sus cómodas prendas oversize y sus vestidos camiseros, los tejidos actuaban de espejo de estos paisajes rupestres. Entre sus imprescindibles, no han faltado las mezclas de colores ocres, grises y azules, los estampados florales y el uso predominante del punto, la lana y el tricot XXL. Y como ahora la arruga está de moda, nada mejor para inaugurar un desfile con éxito que las dos viudas de su historia en carne y hueso.

Prendas oversize y vestidos camiseros con predominio del punto, la lana y el tricot
Con su vestuario, Rita Row ha retrocedido a los tiempos de antaño, y lo curioso de ello es la paradoja que esconde: ¿cómo una marca joven, con mucho camino para explorar, para innovar, para crear cosas nuevas y descabelladas, se ciñe a la tradición y a lo antiguo? Una idea que, de hecho, define bastante bien el aire que han tomado algunos desfiles.

La 080 es una oportunidad para aquellas nuevas caras que quieren hacerse un sitio al lado de los más grandes. Como ciudad,Barcelona es una cantera de enorme talento. Y es que el espíritu joven es lo que tiene: si las marcas consolidadas muestran también un estilo consolidado, que, en su línea, les ha dado la imagen y el prestigio que ahora merecen, los jóvenes están al inicio del recorrido, en el que todos los experimentos son posibles. Sorprendentemente, la pasarela se ha convertido en un ring de combate, una lucha de opuestos de lo más variada que ha enfrentado conceptos totalmente antagónicos. El clasicismo y la deconstrucción, los neutros y la explosión de colores, la luz y la oscuridad, el pragmatismo y lo conceptual… Una semana en la que ha habido para todos los gustos.

Krizia minimiza su agresividad con rosas y azules pastel
Desde los pasamontañas en su colección Miami Riot, Krizia Robustella ha minimizado su agresividad presentando una colección con un aire ñoño e infantil inspirada en los Osos Amorosos. Con sus rosas y azules pastel y sus corazones, la pasarela se ha convertido en una suerte de parque infantil que llamaba a despertar nuestro niño interior. A pesar de eso, no todo iban a ser besos y arcoiris, ya que Krizia no ha olvidado sus señas de identidad añadiendo un toque hip-hopero a sus looks con chandals, ropas holgadas, gorras y pantalones caídos. Toda una declaración de intenciones.

Pablo Erroz apuesta por el aire clásico. Lanas, tonos tierras, camel y azul navy
Entre los principiantes que han querido parecerse a los “mayores”, hemos encontrado al inaugurador de esta edición, Pablo Erroz. Siguiendo en la línea de Rita Row, sus diseños han presentado un aire clásico en el que han predominado las lanas y los tonos tierra, camel y azul navy. Había estampados, sí, pero sobrios y discretos sobre un fondo monocromático. El hombre de Erroz es un dandy elegante y lleno de sofisticación, que pasea su contrapunto canalla en monopatines envueltos en cuero.

Brain&Beast llama a liberar nuestro impulso destructivo con <MANIAC>
Mucho más arriesgados han sido Brain&Beast y Georgina Vendrell, que se han pasado al lado oscuro. Basada en el término de psicoanálisis destrudo, que hace referencia a la energía del impulso destructivo latente en todo ser humano y que, en algunos casos, es irrefrenable, <MANIAC>, de Brain&Beast, ha llamado a liberar nuestra bestia interior. Y lo ha conseguido con creces: con su colección de extravagancias, American Horror Story se ha hecho pasarela. Los maniquíes y las prendas parecían directamente sacados de un manicomio: camisas con las mangas hasta el suelo, mensajes estampados de un rojo agresivo, maquillajes de payasos terroríficos, hachas y sierras llenas de sangre… Una estética que reflejaba a la perfección el aire de las ropas: todos los tejidos, materiales, patrones y estampados pueden ir juntos. Curiosamente, un caos en el más estricto orden.

La inspiración en lo tecnológico y vanguardista en la nueva colección de Georgina Vendrell 
En la sombra también se ha presentado Georgina Vendrell, una barcelonesa que ha dado un giro radical a la imagen asociada a su nombre con una nueva línea de oscuros que ha mostrado el negro en todas sus versiones. La inspiración en lo tecnológico y vanguardista se ha notado en su combinación de tejidos, que saltaban del pvc al pelo sintético y se repartían en todas sus prendas. Con un estilo mucho más minimalista de lo habitual, ha reinventado los clásicos para dar su propia versión contemporánea. Sólo al final ha asomado el porqué del título de la colección (Darklight), cuando dos total look en blanco han dado por terminado el desfile.

A pesar de que cinco diseñadores de un cartel completo de 33 puede parecer una muestra acotada, el estilo propio que tienen estos nuevos talentos es innegable, y deja constancia del futuro que puede tener el sector del diseño de moda en este país. 



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Anna Elizalde

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