6 feb. 2015

Al mal tiempo, pantalones arremangados

Da igual que llueva, truene, nieve o granice. Da igual la ola de frío polar siberiano que se nos ha echado encima en toda la península con la entrada del mes de febrero porque “la moda es la moda” y hay que estar siempre a la última.

“Haz el favor de taparte esos tobillos”, te dice tu madre frunciendo el ceño al verte los pantalones arremangados a un palmo de distancia de su longitud normal. Pero es la tendencia, es lo que se lleva y los pantalones ‘para ir a regar’ están a la orden del día.






¿Quién en su sano juicio deja al descubierto sus tobillos a cero grados? Si nos vieran nuestras abuelas… Igual que si Chanel levantara la cabeza – destaquemos el título de este blog-.

Y es que parece que a más frío, menos ropa. Y los pantalones, cuanto más rotos, mejor. Cuanta menos tela, mejor. Cuanto más sucios, mejor. Y encima, cada vez pagamos más por un jean que parece salido de un campo de batalla. Y lo mismo ocurre con los tops, las camisetas y los jerséis. Antes solo nos los poníamos en verano, pero ahora da igual la estación del año. ¡Perderíamos la cuenta del número de tripas descubiertas que se esconden debajo de un abrigo maxi!



Sin embargo, este fenómeno no es solo algo de mujeres: ellos también llevan los pantalones arremangados. Parece que el vaquero de mujer y hombre se ha unificado; el skinny ya no es solo para la silueta femenina ni el baggy para la masculina. Hoy en día todo se mezcla.

La gente se reía de los chic@s Hollister que se mostraban en la tienda con ese mismo look, y ahora somos todos –o casi- una copia perfecta hecha a imagen y semejanza.

Habrá que ver si el número de visitas a los centros médicos por catarros es superior a los años anteriores para confirmar que si uno se enfría, a veces es porque lo elije.  

 Montse Rodrigo


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