10 abr. 2011

La otra moda

Iniciativas  de moda que sorprenden e ilusionan

Nadar a contra corriente no es exclusivo de salmones. Es una actitud que encontramos en algunos humanos y una manera de entender la vida para mentes inquietas de todos los tiempos y sociedades. Siempre han existido, existen y existirán individuos que se desmarcan de lo establecido, lo predecible y lo común.
En un momento donde la moda es encabezada por gigantes del lujo desmesurado y multinacionales de lo seriado, es de agradecer la proliferación de interesantes discursos de moda frescos, divertidos y diferentes.

 Viviendo en el personalísimo barrio de Gracia de Barcelona, por poner un ejemplo real como la vida misma, una tiene el inmenso placer de observar en primera línea las pequeñas transformaciones y revoluciones callejeras que hacen despertar al transeúnte.
Sus calles son un vivero de escaparates que muestran altas dosis de originalidad y palpitante innovación. 

Interior de la tienda-taller The Little Cotton Company
 Pongamos que paseamos por la calle Luis Antúnez, por citar algún ejemplo, y nos paramos justo en frente del número 6. Observamos el interior de The Little Cotton Company, tienda y taller, nacida como hermana pequeña de la conocida Menchén Tomàs. Olga Menchén y Francesc Tomàs, creadores de la marca, han apostado por un concepto de boutique de barrio donde coquetas prendas muy asequibles, se customizan y retocan al uso de la compradora. El taller está abierto a cualquier requerimiento del cliente, ya sea a partir de la transformación de prendas de la marca como de prendas personales con ganas de convertirse en algo más.

Vista interior de la tienda IFIL (calle Torrent de l'Olla 161)
Adentrándonos en las estrechas calles del barrio,  llegamos hasta un diáfano y luminoso local con un acertadísimo nombre: iFil
Lo que a priori podría parecer el apodo de un nuevo aparatito multimedia, se trata de la  mimada propuesta de dos socias: Silvia y Carme, que han convertido la práctica de hacer calceta en  una experiencia social muy estimulante.
En su tienda venden y exponen graciosamente todo lo relacionado con el mundo del punto hecho a mano y organizan talleres para los interesados en la práctica de esta relajante disciplina textil.
Su perfil del Facebook y blog sirven de plataforma para que las piezas resultantes del esfuerzo personal sean protagonistas e inspiren a nuevos adeptos.

Vestiditos vintage de Susi Sweet Dress. No hay dos iguales.
Al caer la tarde es posible que tengamos la suerte de encontrarnos con una venta-coctail de la marca
Hablo de la iniciativa de una emprendedora e inquieta actriz, Susanna Bas,  que reparte su energía entre la interpretación y su realmente exitosa venta de vestidos únicos de estilo vintage.
Susanna cuida personalmente la selección de prendas fruto de sus múltiples viajes por el mundo. Las ventas se realizan en espacios originales como bares, showrooms o domicilios particulares, convocando a sus clientas a través de las redes sociales.
El apabullante desfile de compradoras, bloggers y fans de los vestidos, vacían literalmente las perchas llevándoselos, sin rubor, a pares. Digno de ver.

Sólo son tres ejemplos. Tres formatos que se unen a iniciativas que se abren camino en las grandes ciudades como respuesta a las vías de venta de moda convencional.
Desde aquí, reconocer la labor de estos outsiders del sistema y animar a seguirlos de cerca para conseguir ilusionarnos y ver que otra moda es posible.

Cristina Rubio.

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