17 abr. 2011

Dos grandes argumentos para votarla

En Menorca la campaña para las elecciones del 22 de mayo ha arrancado, y de manera bastante caliente. No por las rivalidades y palabras subidas de tono (que seguramente se darán) entre candidatos, sino por las imágenes que la candidata del Partido Democrático de Ciutadella, Soledad Sánchez Mohamed, ha utilizado para presentar su candidatura.

Dos grandes argumentos”, este es su eslógan electoral en un cartel donde la candidata exhibia, sin vergueza alguna, sus pechos, cogidos desde atrás por unas manos masculinas y que dejaban entrever sus pezones.

Después de dar la vuelta al mundo y debido al cúmulo de denuncias que los vecinos de Ciutadella efecturaon, el Institut Balear de la Dona obligó a la candidata a retirar ese cartel, totalmente sexista.

Tal y como decía el eslogan, sus dos grandes argumentos para nombrarla alcaldesa estaban ahí mismo, a la vista de cualquiera, y es que ya es sabido el dicho; “vale más una imagen que mil palabras”, y puede que dicha candidata pensase que de qué le serviría un programa electoral si tenía esos dos grandes pechos con los que podía “conquistar” al sector masculino.

Lamentable, patético e indignante (por no decir otra cosa) fue lo que se me pasó por la cabeza cuando unos amigos, entre risas y bromas, me pasaron varios links con noticas referentes al tema. Pero más patéticas me parecerieron unas declaraciones hechas en boca de la propia candidata en la que se refería a si misma como feminista y en las que se mostraba orgullosa de esas fotos.  

Personalmente, critico la actuación de la candidata, y me parece lamentable el hecho de que se haya rebajado de esta manera solo por conseguir unos votos. Una actuación que me lleva a pensar en lo poco que se quiere a si misma (intelectualmente hablando) y en la poca confianza que tiene de ella y de su partido para ganar unas elecciones.

“Señora Soledad Sánchez, menos tetas y más soluciones” (Laura Rotger dixit)

Laura Rotger

1 comentario:

  1. Veient la foto m'ha vingut al cap la companya de Mazinger Z... On estan els límits de la política?

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