31 may. 2012

El Cutrismo

Ser o no ser cutre.

Esta es la cuestión.

Nada de dadaismo, ni de surrealismo, ni de realismo, de expresionismo, ni de cubismo (aunque se parece en el naming)...nada de nada. El nuevo movimiento artístico, social, cultural, o personal se llama CUTRISMO!

Es así como lo defino. 

El Cutrismo: dícese de lo que proviene de la palabra cutre, es decir, en la Real Academia Española dícese que un ser cutre es:
    
1. adj. Tacaño, miserable. U. t. c. s. "Mira que es cutre, no es capaz de pagar un café ni por casualidad" 

2. adj. Pobre, descuidado, sucio o de mala calidad. Un bar, una calle, una ropa cutre.

Pues eso, ahora el ser cutre nos invade, está cerca, me atrevería a decir que todos lo somos. No hay que negarlo, dentro de nosotros existe una parte muy "cutrefacta". Porque, ¿dónde está el límite de ser cutre o no? ¿Quién te implanta el que puedas serlo? Nadie. Partiendo de la base que cada uno tiene sus propios criterios; con ellos cada uno de los humanos podemos adjudicar y "encasillar" a una persona como tal según nuestros pensamientos. Por tanto nada está marcado, así que todo es relativo. 


Además nada nuevo, el CutreLux también tuvo resonancia durante la movida madrileña: 
Paco Clavel en CutreLux







Movimiento estético pop vanguardista, ecléctico, contracultural y transgresor, nacido durante la Movida madrileña de la mente del artista y cantante Paco Clavel, consistente en reutilizar y asignar un valor decorativo a objetos y elementos cotidianos y, hasta cierto, punto vulgares o anodinos en su uso habitual, tales como etiquetas de precios a modo de lentejuelas, cartones de huevos para elaborar pamelas, etc. Cercano al kitsch y al punk, es frecuente su aplicación para la creación de ambientes en los decorados y ropajes de los personajes de varias películas de Pedro Almodóvar (sin ir más lejos, cutrelux es el aspecto de reportera agresiva de Victoria Abril en "Kika"). (Definición extraída de Wikipedia).




Adoro la movida y el CutreLux! <3

La ropa, la moda... ¿quién dicta que es lo que es cutre y qué no?

Pues seguimos con lo mismo, esto dependerá del criterio que tenga cada uno. O lo que dictan las tendencias del momento pero, ¿pueden ser las tendencias del momentos unas verdaderas descuidadas, sucias, o de mala calidad como indica la definición de este?

Yo creo y me atrevo a decir que es un nuevo estilo. No sé si se trata de una tendencia pasajera pero se huele en el ambiente que actualmente el movimiento es este. Si antes nos movilizaban hacia al vintage ahora lo erradicamos hiendo hacia otro camino: el cutrismo. Pionera de las pioneras la señora Lady Gaga seguro. Que, a decir verdad, no soy nada fan de ella pero tengo que admitir que la tía se lo ha montado muy pero que muy bien. Una vuelta a los '80 hace pensar que se presagia una época del "todo vale" después de unas décadas en que la sobriedad y el minimalismo han estado muy presente. Como no, coincidiendo siempre con factores económicos y políticos en etapas de decadencia, se implanta un estilo vivo, radical, reivindicador. Colores, adornos, estampados, formas, siluetas extrañas, brillantes, ornamentos, bisutería, mezcladito de todos los estilos, etc, etc,etc. ¿Es desde la superficialidad de la moda que la gente hace su personal protesta? ¿Es una manera de liberarse  e intentar olvidar todo lo que está sucediendo? O simplemente, ¿Es solo para dar la nota y ha ver quién la hace más gorda?

¿Como hacen que la gente siga el movimiento del cutrismo o cualquier tendencia estética? Mi teoría, poco ilustrada, aunque deduciendo los acontecimientos pienso que lo mueven todo para que nos lo comamos con patatas hasta llegar ha consumirlo (que es lo que hoy en día parece que importa: vender, vender, vender, consumir, consumir, consumir). La comunicación de la moda y el marketing se hacen cargo del "machaque psicológico" y, a corto o largo plazo, empezamos a picar como moscas...unos detrás de otros sembrando las pinceladas que nos han estado insinuado con las muestra del nuevo estilo. Más tarde, se harán cargo los actores de la moda que contribuyen a repetir y repetir con la temática para difundirla aún más. En este caso encontraríamos: "manual de instrucciones de como ser un auténtico cutre molón". O "como combinar algo cutre". Googleas un poco, te encuentras a mil y una blogueras haciendo el cutre y ¡ale! ya lo tienes.

Klara Privat
Mayo '12

30 may. 2012

La dictadura del mito


Si bien es cierto que existe una relación entre nuestras interacciones con el entorno inmediato y en nuestro devenir cotidiano y lo que somos, también lo es que no siempre tenemos consciencia, al menos al cien por cien, de lo que implican nuestros actos. Es decir, afirmar que “somos lo que comemos” podría ser tan pretencioso y rotundamente certero como el hecho de que “somos lo que vestimos”. Y esa relación no ha pasado inadvertida por los avispados creativos de las marcas de moda. Al contrario, ellos han sabido sacar todo el partido a esa particular coyuntura social para explotar al máximo las aspiraciones que anidan en nuestro inconsciente colectivo. 


El camino lo abrieron el famoso psiquiatra Carl Jung y, la posterior desarrolladora de su teoría Carol Pearson a través del análisis de lo que ellos denominaron arquetipos. Su teoría se basa en que nuestras actitudes, objetivos, metas y valores guardan una estrecha relación con algunos de estos modelos tan universales que encontramos en múltiples cuentos, fábulas y representaciones oníricas. Como el prototípico héroe, siempre dispuesto a luchar por su meta de forma fiera y perseverante o el bienhechor, cuya voluntad es cuidar y a ayudar de manera altruista a los demás. A lo largo de nuestra vida nos identificamos con alguno de estos famosos personajes, y nos sentimos reafirmados en nuestra identidad cuando nuestras interacciones con el entorno se rigen en base a esa identidad en la que nos alienamos.

Se podría discutir largo y tendido acerca de estas representaciones pero en esta ocasión he querido centrar toda mi atención en uno de ellos, especialmente inquietante para mí por su gran potencial de atracción. Me refiero al arquetipo del o de la amante, tantas veces usado por las marcas de moda y de cosmética.

Este arquetipo está vinculado al mundo de las emociones así que nos lleva a sentir y empatizar con los sentimientos de los demás. Por otro lado, constituye un sujeto que se entrega y se configura, así,  como un objeto de deseo. Por lo tanto, el cuerpo y su presencia le son de vital importancia puesto que, a través de ellos, satisfará sus deseos principales de autoaceptación, y la experiencia del éxtasis, además de sus objetivos más inmediatos vinculados a las relaciones sociales. Estas interacciones le son imprescindibles, puesto que, el amante nunca quiere estar solo, necesita sentirse siempre querido y rodeado de personas. ¿Y cómo lo hará? Procurando que su cuerpo sea siempre atractivo y mediante el compromiso de hacer lo necesario para atraer a los demás entregándose hasta el punto de perder, a veces, parte de su identidad. No hace falta señalar que las mujeres son las que las firmas suelen adjudicar este papel a las mujeres que encarnan este arquetipo en la mayoría de ocasiones.

Analizando fotografías de algunos anuncios publicitarios que muchas firmas de alta gama colocan en displays y en las más prestigiosas revistas sorprende la repetición de algunos recursos expresivos en los que cabe destacar la cinética como parte fundamental  de la comunicación no verbal. Durante la contemplación de los cuerpos y sus gestos en estas fotografías, el observador recibe una información muy relevante acerca del mensaje que el creador de la imagen quiere comunicar. Partiendo de esta circunstancia puede llamar la atención ver, por ejemplo, la tremenda disposición que muestran las modelos que aparecen en las fotografías de Gucci a abrir sus piernas. Sea un elemento intencionado o no, es un gesto que se repite constantemente en muchas de las imágenes publicitarias de la firma y constituye un mensaje cuya decodificación semiótica no deja lugar a ninguna duda. Vuitton, por su parte, retrata auténticas odaliscas modernas para las que sus anhelados complementos constituyen un auténtico fetiche.



Todas estas imágenes guardan dos importantes características en común: además de una fuerte connotación sexual, en todas ellas la mujer se representa en cuanto a objeto percibido por el hombre, el observador que mira una representación prototípica de belleza femenina, joven y seductora, que se sabe observada  que acepta de forma complaciente ese pequeño y engañoso “poder”. Engañoso porque es el hombre quien realmente establece el dominio a través de su mirada atenta a ese cuerpo eternamente erotizado y listo para la entrega. 

Se plantea, entonces, un auténtico conflicto al conocer que el anclaje psicológico de los arquetipos estimula actitudes en las mujeres que resultan imprescindibles para su desarrollo emocional, en tanto en cuanto ofrecen un sentido a su existencia y un modelo consolidado y aprobado de forma general al que imitar que, además, reside en nuestra memoria colectiva. La constante repetición de estas imágenes afianza un concepto determinado de mujer y  contribuye a la supremacía del arquetipo de la amante que se convierte en la representación de la mujer contemporánea ideal. De modo que, las observadoras/consumidoras de estas imágenes que reciben de forma constante estos inputs, construyen en su mente un retrato de la mujer perfecta. Y de este retrato aprenden las emociones que deben encontrar y madurar y los patrones de conducta necesarios para convertirse en seres plenos.

Una vez asumidos estos conceptos, me surgen varias preguntas. Si estos arquetipos ayudan a aumentar nuestra autoestima y a definir nuestra identidad, ¿tienen las consumidoras reales y aspiracionales de estas marcas esos referentes?. ¿Aspiran ellas a convertirse en simples objetos de deseo para el sexo opuesto? Y, si es así, ¿son conscientes de la realidad que representan esos referentes o es su subconsciente intoxicado por constantes inputs educacionales que las moldean para constituir un ideal perfecto de lo que debe ser la alteridad?

En mi opinión, hemos interiorizado tan bien el mensaje que ni siquiera podemos ser plenamente conscientes de lo que implican nuestros actos.

Keren Manzano

27 may. 2012

PACO RABANNE: EN BUSCA DE LA IDENTIDAD PERDIDA


En la constante vorágine de ceses creativos a la que asistimos últimamente en la industria de la moda, a principios de mayo le tocaba el turno a Manish Arora como director artístico de Paco Rabanne. Horas después de que la noticia circulase por twitter, el Grupo Puig lo confirmaba, aclarando que era “de mutuo acuerdo”. Mientras los Puig afirmaban estar  “profundamente agradecidos a Manish por el trabajo acometido”; Arora decía que para él había sido “una experiencia enriquecedora y una aventura artística y humana excepcional”.
Pasando por alto que el acuerdo no haya sido posiblemente tan mutuo, sorprende que el Grupo Puig haya reducido a poco más de un año el contrato de tres años que tenía con el diseñador asiático. Desde que en el año 2000 Paco Rabanne abandonase la dirección creativa de la firma que llevaba su nombre, la cuestión sucesoria había sido un desastre, con varios intentos fallidos que habían llevado al Grupo Puig a cesar en 2006 su línea de prêt-à-porter, para dedicarse exclusivamente a la perfumería.
Hasta aquí, podría decirse que no hay nada extraño, teniendo en cuenta que la principal fuente de ingresos del Grupo Puig procede de la perfumería. Pero esto es en realidad contradictorio con la voluntad que muestra el grupo español de afianzar su división de costura de la mano de Ralph Toledano. No podemos olvidar que en el año 2011 la reactivación de la moda como herramienta estratégica ha permitido al Grupo Puig aumentar sus beneficios económicos en un 19% sobre 2010 (la división de moda registró en 2011 un incremento de ventas del 31%). Por tanto, es difícil entender con claridad las intenciones del grupo español.
En enero de 2011 había salido a la venta una nueva comercialización del mítico bolso 69  de Paco Rabanne (nada menos que con tres reinterpretaciones de Rei Kawakubo) y en julio del mismo año se lanzaba una línea más amplia de accesorios bajo el proyecto denominado Paco Lab. Poco después, en octubre, se presentaba con poco acierto la primera colección Primavera/Verano 2012 de Arora en la Semana de la Moda de París. Muchos recordarán los merecidos comentarios de Suzy Menkes al respecto, que situaba los vestidos de esta coleccion más cercanos al estilo de Thierry Mugler que al de Rabanne, y predijo con acierto lo adecuados que serían para Lady Gaga.

Colección de Manish Arora para Paco Rabanne. Primavera/Verano 2012

Sin embargo, el segundo intento de Arora en la presentación de la colección Otoño/Invierno 2012-2013 fue mucho más acertado, sabiendo recuperar las raíces que constituyeron la identidad de Rabanne a finales de los 60 y principios de los 70, aunque los vestidos de esta última colección eran más fáciles de llevar que los propuestos originariamente por el creador vasco. Por tanto, no se entiende que cuando, por fin, alguien se acerca de nuevo a las raíces de identidad de la casa, como ha hecho Arora, sea cesado. 
Colección de Manish Arora para Paco Rabanne Otoño/Invierno 2012-2013
Una de las explicaciones posibles a este hecho puede ser que Puig no tenga realmente claro cuáles son los signos de identidad que podrían mantener viva la leyenda del universo Rabanne, una leyenda desdibujada y nada potenciada en las últimas décadas por el grupo español. Puede también que, simplemente, no tenga ningún interés en potenciarla. Sea como fuere, siempre me ha parecido sorprendente que “1 Million”, uno de los perfumes de la casa Rabanne más venidos en España, haya  elegido el lingote de oro como signo identitario. ¿Cómo olvidar que Paco Rabanne revolucionó la bisutería barata a finales de los 60 con el uso del Rhodoïd y haciendo bandera del alarde de lo falso? ¿No fue Rabanne quién dijo en Le Figaro (21 de abril, 1966) “En la joya de fantasía se sigue utilizando el estrás, el metal dorado y la piedra tallada. ¡Horrible!”? Pues sí, fue Rabanne...
Frascos de los perfumes 1 Million y Lady Million

Cuando uno consulta la definición corporativa que da del universo Rabanne el Grupo Puig se habla  de metal, arquitectura y vanguardia, pero se olvidan del transfondo conceptual y la verdadera aportación del creador vasco al mundo de la moda. Paco Rabanne, el Julio Verne de la moda, se avanzó a su tiempo en numerosas aportaciones. Sin embargo, casi nada se ha transmitido de su leyenda, hasta el punto que para muchos es hoy poco más que un nombre y un lingote de oro o diamante asociado a  1Million/Lady Million, que nada tiene que ver con el concepto de los metales que utilizaba Rabanne en sus orígenes.
Paco Rabanne fue un visionario (obviaremos aquí los comentarios jocosos sobre sus últimos delirios de pitoniso y viajes astrales, que no vienen a colación) que supo anticiparse al devenir de la industria de la moda. En un momento (segunda mitad de los 60’) en que la generación del baby-boom se regía por los principios de la sociedad de consumo y se ponía en cuestión la Alta Costura, Rabanne se definió como un “acelerador de la descomposición” de la industria de la moda y del fenómeno de la indumentaria. Supo ver muy al principio la rapidez de producción que la sociedad de consumo impondría a la industria de la moda, propuso entonces una reflexión sobre los materiales, la democratización del estilo y la exploración de los procesos de creación que lo llevaron a abaratar costes  y a acelerar los procesos de fabricación. ¿A alguien le recuerda esto a las necesidades del momento actual con el auge del retail?
Del mismo modo, se avanzó a su tiempo en la reivindicación del feísmo que en los años 80, aunque de otro modo, recuperaría el mundo de la moda. Paco Rabanne entendió la moda como un compromiso ideológico en el que reivindicaba lo “inllevable” en vestidos manifiesto que buscaban la repulsa.  “Para mí la innovación está en la repulsa, en el rechazo. La creación no es seducción, es impacto” dijo a Lidia Kamitsis en 1995 (KAMISTSIS, L. Paco Rabanne. Barcelona: ediciones polígrafa, 1999). Por eso, tampoco acabo de entender que en su definición corporativa de la división de moda de Paco Rabanne, el Grupo Puig hable de elegancia...

François Hardy luciendo vestido de Rhodoïd blanco.
Portada de Elle 1966

A partir de aquí, haría falta otro post para enumerar todas las características del universo Rabanne que podrían mantener viva la leyenda y las señas de identidad de la marca: la investigación de nuevos materiales y su utilización de los metales (el “metalúrgico” lo llamaba Chanel), el uso de técnicas de producción alternativas al hilo y a la aguja, la innovación en procesos de producción que reducían el tiempo de creación de la pieza a un  minuto (su fallido vestido “Giffo”), la defensa de lo falso y lo poco práctico, la capacidad de dar nuevos usos a materiales tradicionales como el encaje o la piel tricotada...
Nunca he entendido porque, en ese afán poco fructífero de consolidar la moda española como signo de identidad, nos hemos dejado perder por el camino la leyenda y la identidad de un transgresor tan divertido y conceptual como Paco Rabanne... En fin, tampoco he entendido nunca el lingote de oro como imagen reconocible de su perfume más venido, ya lo había dicho.
Ainhoa Martínez Muguruza

22 may. 2012

Poesía, música, y moda


El pasado mes de abril se entregó el premio Cervantes al chileno Nicanor Parra, tal vez uno de los más simpáticos e inteligentes poetas que aún viven. Parra, hermano de la fallecida cantautora Violeta, de 97 años, no pudo asistir a la ceremonia, pero no se quedó cortó de representación. En lo que ha sido, como ha publicado El País en su edición del 24 de abril, la entrega más solemne y natural a la vez, el premio lo recibió uno de sus nietos, Cristóbal, de 19 años. La madre de este, Colombina (también artista) completaba la comitiva familiar, pero personajes de los más diversos ámbitos se reunieron a homenajearlo: el poeta Raúl Ruiz, el periodista y escritor Patricio Fernández, y la nota alta de la noche, Patti Smith, la llamada “madrina del punk”.

Qué tiene en común la rockera norteamericana con un ermitaño al sur del mundo, se preguntarán? Pues que, Smith, además de ser un icono indescutible de la escena musical universal, comenzó su carrera escribiendo poesía, acompañada por la guitarra de un colega músico. Sus letras eran de un talante crítico y de denuncia social, con carácter personal basado en sus experiencias de vida. Nacida en Chicago en 1946, y criada bajo una estricta religión católica, tuvo que despedirse tempranamente de sus aspiraciones artísticas por ayudar en la economía casera. Su trágico paso por una fábrica, sembró la más profunda frustración de los años 60 en una joven de carácter rebelde, pero la lectura del francés Rimbaud, según ha declarado, la salvó de la agonía obrera.

Íntima amiga del fotógrafo Robert Mapplethorne hasta la muerte de este en 1989 a causa de complicaciones por el virus del Sida, ha dejado su legado en obras visuales y musicales, y sigue tan vigente hoy como en los años 70, cuando su famosa canción “Because the night” (coescrita con Bruce Springsteen) marcaba una era del punk en América del Norte y Europa. Uno de los retratos hechos por Mapplethorne para la portada del disco Horses, refleja el estilo que sigue identificándola hoy en día.  El estilo andrógino de Smith, tan bien captado por la cámara, ha sido referente para numerosos seguidores de la música y la moda. La cantante escocesa KT Tunstall se declara ferviente admiradora de Patti, y la actriz Ellen Page trata de incluir en la banda sonora de sus producciones cinematográficas la mayor cantidad de alusiones a la “madrina”. Incluso, la desaparecida serie “Gilmore Girls” hizo del tributo a artistas como Smith, The Who, y Carole King, una de las bases del éxito y nivel intelectual de algunas de sus protagonistas (digamos que a partir de la tercera temporada eran casi imperceptibles esos guiños interesantes).

Patti Smith retratada por Robert Mapplethorne

http://www.youtube.com/watch?v=xACZHv-sLCg



Traje de chaqueta y pantalón negro, camisa blanca y corbata, básicos del armario masculino se convirtieron en el uniforme perfecto para presentar al mundo sus sueños, decepciones, y alucinaciones. La marca Topman Design presentó en la pasada edición de London Fashion Week, la colección del próximo otoño invierno, con una marcada inspiración en el dúo Patti Smith + Robert Mapplethorne.  El desfile se ciñó al negro como tono dominante, pero versátil en materiales: lanas chenille, mohair, buclé, punto grueso, incluso plástico muy brillante para rematar partes de los largos abrigos. El estampado de las camisas de seda daba un respiro visual a la oscuridad del conjunto. Los pantalones de cuero arremangados por sobre el tobillo, y los botines del mismo material completaban el look.

4 modelos de la colección Otoño Invierno 2012 - 2013

Mis conclusiones:
1.    1. Necesito hacerme con un traje masculino.
2.   2. Para este año Patti Smith  tiene previsto una serie de conciertos en Europa, probablemente deba aprovechar de verla en vivo antes de regresar a las tierras de don Nicanor.

Florencia Gioia L.


15 may. 2012

Las marcas de lujo se acercan al gran público con sus líneas ‘low-cost’


Marchesa ha sido la última enseña en anunciarlo. La marca, fundada por Georgina Chapman y Keren Craig y especializada en vestidos de noche, ha llegado a un acuerdo con LF USA, subsidiaria del grupo chino Li & Fung, para crear una línea de ropa y accesorios de día. El precio medio de las prendas estará entre 150 dólares y 750 dólares.



Con esta decisión, Marchesa se convierte en la última marca de una lista que día a día se hace más larga: la de enseñas de lujo que se apuntan a realizar líneas low cost.

La coyuntura económica y el cambio de hábitos de los consumidores, incluso los de mayor poder adquisitivo, ha hecho que muchas firmas decidan dar el paso y crear una línea para su consumidor más aspiracional. Bajando los precios, sin llegar a los de la gran distribución, las enseñas consiguen diversificar y continuar incrementando su cifra de negocio.

El hecho de que compañías como H&M hayan realizado numerosas colaboraciones para acercar el lujo al gran público ha hecho que, finalmente, algunas de esas enseñas hayan decidido crear colecciones propias de menor precio.



Uno de los casos más conocidos es el de Karl Lagerfeld. El creador lanzó, a principios de año, su línea low cost de la mano de Net-a-Porter. La plataforma de venta online es la encargada de vender la colección, que sólo se distribuye en la Red.

La estrategia del káiser se enmarca dentro del plan de reestructuración al que se está sometiendo la marca que lleva su nombre y que es propiedad del fondo de inversión Apax.



Otra firma que decidió lanzar una segunda línea es Balmain. La enseña francesa, en colaboración con Itierre, se estrenará este año con una colección para hombre y mujer de coste más bajo: Pierre Balmain. La nueva línea podrá adquirirse en más de setecientos puntos de venta en todo el mundo.



El objetivo de la firma es satisfacer la demanda del mercado, en el que marcas más económicas triunfan entre los consumidores. La pieza más cara de la colección low cost de Balmain ronda los 900 euros, un precio muy inferior a los 3.000 euros que vale una camiseta y los 12.000 euros que cuesta una cazadora de la marca.

Victoria Beckham es otra de las diseñadoras que también quiso bajar precios con una colección de vestidos a precios más bajos que sus prendas de prêt-à-porter. Bajo el nombre de Victoria by Victoria Beckham, la diseñadora creó una línea para satisfacer a sus consumidoras con menor poder adquisitivo.



El diseñador francés Jean Paul Gaultier también quiso acercarse a más bolsillos en 2010, cuando se unió a Target para lanzar una línea de moda low cost. El diseñador creó una colección en la que la prenda más cara rondaba los 200 dólares.

Pero Gaultier no fue el primero para Target. El grupo estadounidense ya colaboró en el pasado con la diseñadora Anna Sui y con el fallecido Alexander McQueen.

Marc Jacobs ha sido uno de los diseñadores que más ha aprovechado el tirón del low cost. El creador ha desarrollado todo un universo alrededor de su línea de menor precio, Marc by Marc Jacobs.



Con ella, el diseñador ha llegado a un público de menor poder adquisitivo y ha conseguido crear una marca paralela a la que pueden acceder muchos más consumidores, dejando el lujo para su trabajo como director creativo de Louis Vuitton.


Sarah García.

10 may. 2012

ME VENDO

Me vendo entera. Y todo mi alrededor. Yo soy un producto, soy puro marketing!¿Cansada de buscar un trabajo decente? (con voz de teletienda por favor).
Sí, estoy cansada de no saber que depara el futuro, a dónde estoy llegando, de si todos mis objetivos serán alcanzados. Temiéndome mi fatídico fin hoy he decidido venderme. Con todo lo que supone.
Ahora mismo me hago un
egoblog y explico mi vida en verso. Me subo toda mi privada información a los Twitters, los Facebooks y los demás. Me hago una cuenta en Instagram y corroboro lo que me gusta y disgusta. Soy tímida pero da igual, eso en la red no se nota.
Me vendo y utilizo todo para venderme. Pero no solo un look, no! Cojo y vendo el estilo, el carácter, mi estilo de vida, mi postura, el sitio dónde estoy posando, mi modus vivendi, mi gente, mi gusto, mi fotógrafo, mi perfume, mi peluquero, mis ideales, mi cámara de fotos e incluso el programa de fotos que he utilizado para conseguir que sea La foto, no una cualquiera. 

Abajo pongo: "Habéis visto que feliz estoy pasturando aquí con las lechugas. El mono es vintage, me lo compré hace un montón de tiempo, y tenía unos kilos de más pero como me adelgazé ya me lo puedo poner. Y hoy hemos ido al campo de visita cultural porque en realidad soy una intelectual y me gusta la healthy life. Ah! Y los zapatos son del Zara." Así, tal cuál.

Y en otra:

"Mira, aquí estoy confesándole el secreto mejor guardado a M. Llevo esto y lo otro comprado en tal y prestado de pascual, que en realidad me lo han regalado! Y soy lo más!"

Y me quedo tan ancha. Si te gusta he triunfado, si no te gusta pues miras a otra.

Así vamos.

...

Y ahora me estoy acordando de un tema súper friky muy divertido del F.E.A. (Festival electrónico alternativo) de hace bastantes años atrás que parodiaba el tema de la anorexia y de las tendencias (probablemente muy adecuado para este escrito).
Imprescindible escuchar la letra, sino no tiene gracia (espero que nadie se ofenda ni que se sienta mal; sé que es un tema muy preocupante como para reírse pero hay una parte tan veraz en esta letra; a parte de ser un cachondeo) : 






Va! Fuera coñas!
Pero de verdad, esto es real. Tanto el vídeo, como las fotos y sus titulares en ellas.

En conclusión, lo que quería llegar a decir con todo esto es que la gente, en general, necesita creer en algo. Antes se creía en un dios todo poderoso y idas de pelota varias. Ahora la fe está dentro de una mismo. Y la gente tiene la necesidad de ser reconocido o si más no, de expresar lo que hace, lo que sabe hacer bien (o no tan bien). De mostrarse a si mismo ante un infinito y desconocido público sin pudor alguno. De vender su vida y su imagen como si de una marca se tratara. 


Y todo esto se emplasta en la red. Plaff! Inconscientemente, algunos, mejor dicho, mayoritariamente algunAs llegan a influir al resto, (otros evidentemente se quedan en el peor de sus intentos). Y sin quererlo, esos que nos influyen, en realidad nos hacen de guías.

La religión de la moda ha roto los varemos. Estamos en una nueva era de gente anónima hecha un mito sin ton ni son. O con mucho de los dos. Estamos delante del avance "tecnológico" de como se construye un mito a través de la comunicación de la moda. Con más o menos gusto (para gustos colores) han roto los esquemas en el sistema. Revolucionando el papel de la comunicación del negocio de la moda. Es una nueva étapa.
Podemos llamarla: "el fenómeno de las it girls".

Y yo me pregunto: ¿Quién son las it girls?
Y yo misma me respondo: No lo sé, bueno sí lo sé. Hay un montón.
Y yo me confirmo: Hoy en día, nos dictan las tendencias, nos dictan el icono de ellas mismas, nos dictan un ser inalcanzable y alcanzable a la vez, nos dictan la moda vendiéndonos simplemente su personaje real que es totalmente verdadero. Y que, a fin de cuentas, cumplen con sus objetivos: las seguimos como a gurús de la moda. ¡Ellas son las nuevas diosas!

¡Viva las suertudas!


Klara Privat
Abril'12